1.023 días, 1 futuro clásico

Diego Speratti
IMG_7084
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Print this pageEmail this to someone

IMG_7104_edited-1

Con la apertura de importaciones de los años noventa, el público argentino recibió bastante variedad de autos compactos y medianos japoneses, que complementó a la oferta nacional de aquel entonces.

Sí hablamos de los más pequeños, cómo no recordar a los Daihatsu Charade, los Suzuki Swift (especialmente el GTi, bomba que fue un disparador del elevado índice de mortalidad juvenil junto al Fiat Uno y al “gatillo fácil”), o al Mazda 121, importado durante el menemismo junto al MX-3, al MX-5 Miata, los 323 (con faros escamoteables), 626, 929 y la van MPV (entre otros) por Cirlafin, con su base de operaciones en Martínez.

IMG_7090

IMG_7103

Mazda tuvo al 121 como puerta de entrada a su universo desde que desarrolló para su socia, la Ford Motor Company, el anguloso y muy popular DA, primera generación del 121 que se vendió en los principales mercados también bajo otras marcas y denominaciones como Ford Festiva o Kia Pride.

Encontró luego bienvenida en países emergentes como Egipto, Taiwán, Iraq o Irán, cuyo gobierno luego envió las matrices a la Venezuela chavista para producir el Venirauto Turpial, probablemente el canto del cisne de esta bastardeada plataforma.

Pero lo que aquí nos reúne es el 121 de segunda generación, el DB, presentado en 1990, en pleno ataque japonés para hacerse de este segmento en los mercados del mundo entero (el Nissan March sería elegido “Car of the year” en 1993). Conocido en algunos mercados de habla hispana como “El Bombín”, por su perfil que tanto nos remite al sombrero hongo, Mazda aprovechó este modelo para intentar asegurarse volumen de ventas en prácticamente todos los países de Europa y también de Latinoamérica (con éxito muy dispar).

IMG_7096

IMG_7099

Su penetración en el mercado nacional fue más bien escasa, debido a su precio base muy superior a los de dos de los “best-sellers” de la época, el VW Gol y el Fiat Uno. Pero uno de los sobrevivientes tiene una colorida existencia en el bajo de San Isidro, perfectamente ataviado para la ocasión, ya que cuando se dejó ver estaba en pleno desarrollo el evento “Puertas del Bajo” (con la muestra de arte automotor en la Fundación Lory Barra), en el que durante cuatro días los artistas que viven en el Bajo del San Isidro abren las puertas de sus casas o estudios para mostrar y comercializar su obra.

A pesar de eso, el 121 estaba con las puertas cerradas y no tenía cartel de venta…

IMG_7088

IMG_7091

IMG_7101

IMG_7097

 

 

7 Comentarios, RSS

  1. danielc 14/12/2015 @ 10:59 am

    Futuro clásico…¿no será mucho almirante?

  2. Güilbeis 14/12/2015 @ 11:43 am

    El que me gustaba era el MX3 1.8 V6 24V 4 arboles de levas.
    No olvidar al Laser, un 323 con marca Ford.

  3. let1969 14/12/2015 @ 1:09 pm

    Lo que debe estar saliendo la cinta de enmascarar, tanto el “patruyero esprin” del otro día como este Mazda huevo duro 121(en blanco era un huevo) le dieron al aerosol con ganas sin preocuparse por tapar diversos elementos accesorios de la carrocería. En este caso, salvo elementos puntuales (capot, por ejemplo) se lo ve bastante mas entero que al standard esprintizado de naranja. Incluso se ve la vtv vigente, sillita de niños y hasta mantiene las tazas de fábrica, lo cual es mucho pedir.

  4. MondeoV6 15/12/2015 @ 12:42 pm

    Hermoso!!siempre me gusto el 121,cuestion de proporciones…
    fernando

  5. Beppe Viola 15/12/2015 @ 2:22 pm

    Futuro clásico ?? esa x-onga ??…. Disculpemen, casi siempre los apoyo, pero esta vez no….

  6. morgan. 15/12/2015 @ 2:31 pm

    alta zapi…….(lea bien cintu)………..anduve alguna vez en uno y era mas lento que un “pan lactal” del mismo dueño.

  7. Martin 15/12/2015 @ 3:36 pm

    Lo que nunca entendí de este auto es ese baul, hubiera sido mucho mas armonioso y espacioso hacer un bicuerpo y no meter ese baul como si hubiera sido resultado de una apuesta.

Tu email no será publicado. Required fields are marked *

*


*