Pasado pisado

Hernán Charalambopoulos
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Tarde  de trabajo y Photoshop. Salir a caminar para despejarse y como casi siempre me cruzo con este Alfa 164 usado por su dueño y abusado por quienes no los son.

Estrella de las doradas noches menemistas, asiduo concurrente del parking de “Junior” o del “Open Plaza”, hoy se lo ve caído por obra y poca gracia del tiempo que lo llenó de arrugas y óxido, como aquellas modelos de la época hoy devenidas en señoras de mofletes rígidos y mirada de ancho de espada, producto de tanta toxina botulínica engullida por via subcutánea.

Este 164 valía la belleza de 55 mil dólares en su versión tetracilíndrica y recuerdo haber llevado a mi padre una y mil veces a las concesionarias para que se lo pruebe en este mismo color rojo furioso.

El griego nunca me dio pelota y se compró un 924 por menos de la mitad de esa plata con el que andaba presumiendo por el barrio subiendo y bajando los ojitos mecánicos. La jugada a fin de cuentas no fue tan mala ya que el duplicado de las llaves del Porsche me permitió pintar unos cuantos avioncitos en el fuselaje de mi por entonces alegre catrera.

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Volviendo al 164 Twin Spark, era un auto maravilloso pero sin mucho motor según decían los expertos. El Lole Reutemann lo probó para Parabrisas si mal no recuerdo. Claro… si después de viajar en el V6 te subis a esto, sin dudas salís algo decepcionado como quien se va a tomar un café con esa chica de facciones tan dulces que acaba de ver en Tinder y se encuentra con un Bentley 8 litros estacionado en la puerta de Starbucks…

Bueno, es hora de volver a dibujar. La seguimos mañana con algún otro tema trascendental como el de esta tarde.

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8 Comentarios, RSS

  1. Ignatius Reilly 24/01/2017 @ 6:58 pm

    Su viejo la tenía clara.
    Hace un tiempo estaba en venta en deautos un 164 V6 Turbo.
    No se debe tomar café en Starbucks.

  2. CharlieKober 24/01/2017 @ 9:37 pm

    Concuerdo………

  3. morgan. 25/01/2017 @ 8:29 am

    Tuve un 155 Super con todos los chirimbolos y fue un auto espectacular siempre y cuando le hiciese la suspensión delantera cada 6 meses, le cambiara las hermosas llantas speedline originales que se deformaban, le pusiera un chapón de 1/2 pulgada de espesor para proteger el carter de aluminio que tuve que poner nuevo, arreglar una tapa de cilindros por una correa que se cortó, fusibles del asiento eléctrico que se cambiaban a granel y alguna otra cosa mas………..este me parece que venía teniendo la misma paciencia que le tenía yo pero un día se cansó………..

  4. Marcelo Beruto 25/01/2017 @ 2:00 pm

    Infaltable en un garage menemista que se precie, al lado de una Pathfinder gris topo que arrastra un trailer con una XR600. Tiene que tener un Miniphone tirado en el asiento del acompañante, un Pase en el parabrisas del tamaño de un TDK y bandeja de CDs en el baúl. Y como recuerdo del principio del fin, la calco de “Incentivo docente 1999” en el corner del parabrisas.

  5. Javier M 25/01/2017 @ 2:18 pm

    La Pathfinder era “Paifander” en esta banda del rio.

  6. pierre menard 26/01/2017 @ 12:41 pm

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    • RaúlPL17 08/02/2017 @ 6:24 am

      ¡ Sí, Javier M! Tuvieron su largo cuarto de hora las Pathfinder en Uruguay.
      Hasta que las Pick Up Nissan empezaro a venderse, en todas sus versiones,
      con el capot y la cabina de la glamorosa 4 x 4.

  7. pierre menard 26/01/2017 @ 12:45 pm

    Tuve una 164 twin spark gris ….y salvo una tendencia a “desgranarse” de la manija de la puerta del conductor …nada que reprochar …..un gran auto y un grand routier sobre todo ,la vendí ( regale mas bien ) cuando tenia 120.000 Kmts y de verdad todavía me arrepiento la cambie por un KIA Sorrento Cero …..fue un golpe duro

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