Chris Amon: recordando Le Mans de 1966

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El tercer fin de semana de junio se disputará una nueva edición de las 24 Horas de Le Mans. Entre los equipos participantes estará el oficial de Ford asociado con Chip Ganassi, que volverán a pista con un modelo de nombre legendario: el GT.

Justamente, 50 años atrás Ford ganaba las 24 Horas de Le Mans frente a la oposición de Ferrari, iniciando un ciclo mítico para la marca del óvalo en la prueba de resistencia gala. El Ford GT40 Mk II ganador llevaba el nº 2 en sus puertas y a Chris Amon como uno de sus pilotos junto a Bruce McLaren. El piloto neocelandés recuerda en esta entrevista algunos pormenores de la histórica carrera que protagonizó hace medio siglo.

Chris, hablando de 1966, ¿cuáles fueron sus mayores rivales, Ferrari o los otros Ford GT?

Conduje con Bruce McLaren el GT40 nº 2 y los dos sabíamos que nuestros principales competidores serían los otros Ford. Aunque en autos distintos, los dos estuvimos en Le Mans 1965 con sendos GT40 y pudimos demostrar que éramos mucho más rápidos que los Ferrari 275 y 330, pero tuvimos problemas de confiabilidad. Sabíamos que Ferrari había mejorado, pero también lo habíamos hecho nosotros, aunque tanta potencia disponible (motor V8 de 7 litros) nos hizo tener problemas de estabilidad a alta velocidad. En 1965, todos los GT40 acabamos por retirarnos.

Cuéntenos cosas sobre el inicio de la carrera de 1966…

Bruce condujo los primeros relevos. Recuerdo que estaba húmedo, corríamos con neumáticos Firestone intermedios y se llegaba a los 340-350 kilómetros por hora en la recta de Mulsanne. En estas condiciones, los neumáticos estaban literalmente deshaciéndose. Alarmados por la situación, Bruce habló con Firestone, que generosamente nos dijo que podíamos cambiar a los Goodyear que llevaban los otros GT40. Bruce me dijo que corriera al máximo.

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¿Fue el momento en que él le gritó: ¡Corre como el demonio!?

Sí, y hay un poco de historia alrededor de esa frase. Llevábamos manejando desde un año antes los GT40 con motores de 7 litros. Aquel año Bruce corrió con Ken Miles y yo con Phil Hill. Nos advirtieron que tuviéramos cuidado con la caja de cambios, ya que era nueva y no estaba probada… y ambos autos abandonaron con fallas en la caja. El equipo de McLaren recibió el encargo de Ford de construir una versión ligera del GT40 para su posible uso en 1966. El resultado final lo pude probar en algunas carreras de CanAm en los EE.UU. a finales de 1965. En esas fechas también estaba haciendo pruebas en Sebring y Daytona con el auto estándar, en las que experimenté algunos problemas mecánicos.

Como resultado de todos estos ensayos, fui a Daytona para las 24 horas en pareja con Bruce. No estaba completamente seguro de la fiabilidad en una carrera tan larga, así que sugerí a Bruce que estableciéramos un ritmo bastante conservador para la carrera, ya que si bien eso nos descartaba para el podio, podríamos terminar y aprender bastante del auto. Terminamos quintos.

Nuestra actitud de cara a Le Mans, dado el resultado de Daytona, era obviamente distinta. Decidimos establecer un ritmo por nuestra propia cuenta, que nos mantuviera en contacto con la cabeza y luego ir por la victoria. Esta estrategia se vino abajo cuando los neumáticos empezaron a perder partes al principio de la carrera y perdimos un tiempo considerable. Bruce y yo fuimos contratados por Firestone, así que era difícil para Bruce negociar un cambio a Goodyear en plena carrera. Cuando me llamaron para cambiar los neumáticos creo que la frustración de Bruce había alcanzado el punto de máxima ebullición, y a través de la puerta del auto me dijo: “¡Corre como el demonio!”.

¿Qué sucedió en la meta?

La idea era que los tres GT40 líderes cruzaran la línea de meta juntos, pero en la práctica no era posible tener un empate. Inicialmente, en realidad ninguno de nosotros estábamos seguros de quien había ganado.

¿Cuál fue la parte más dura de la carrera para usted?

En aquellos días, la velocidad máxima del GT40 era de 160 km/h superior a algunos de los otros autos en la pista, por lo que esta situación podría ser horripilante, especialmente de noche, bajo la lluvia o con la niebla en suspensión. El GT40 era muy bajo y costaba ver en condiciones de poca visibilidad. Yo conduje al amanecer y al atardecer y fue especialmente difícil debido a que la luz era muy pobre. Otra cosa que nos complicó la vida es que los autos en aquel entonces tiraban un montón de aceite a medida que avanzaba la carrera, y con la lluvia todo estaba muy resbaladizo. Nuestro pedal del acelerador también se trababa un poco.

Ford GT Concept History: 1966 LeMans victory

¿Tuvo problemas de sueño?

No, ninguno. Parábamos cada hora y media para repostar combustible y no se nos permitió conducir durante más de cuatro horas seguidas. Bruce podía dormir en cualquier parte, en cualquier momento, pero yo no podía. Yo lo que necesitaba era tomar una ducha cuando bajaba del auto y cambiar el mono por otro seco, ya que bajabas del GT40 completamente empapado en sudor. También tuve durante la noche algunas conversaciones interesantes con Henry Ford II y con su esposa Cristina.

Háblenos de la celebración del podio.

Tengo que admitir que con mis 22 años de la época yo estaba algo intimidado por la situación. Henry estaba en el podio y creo que su esposa también estaba allí. No puedo recordar exactamente lo que se dijo, pero fue un momento muy feliz.

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Así pues, ¿qué es más difícil? ¿Le Mans 1966 o Le Mans 2016?

Es difícil de decir porque el diferencial de velocidad entre los autos era mayor en mi día y no proporcionaban tanta protección. El circuito también era más peligroso. Nuestros autos no tenían dirección asistida ni las suaves cajas de cambio que hay ahora, así que físicamente era mucho más exigente para conducir. Te podían salir enormes ampollas en la mano a causa de accionar la dura palanca del cambio. Otra cosa realmente difícil era el manejo de los frenos, porque al final de la recta de Mulsanne estaban fríos y después se sometían a un calor tremendo al bajar la velocidad desde las 350 km/h. Existía un riesgo real de que los discos pudieran agrietarse. Sin duda era más peligroso correr en mi época que ahora, pero si querías correr, ese era el trato. Creo que los conductores de hoy están sometidos a una mayor Fuerza G y también tienen que manejar diferentes configuraciones en el coche, por lo que tienen más cosas en las que pensar durante la carrera. Al final, en todo caso, las carreras de resistencia son la prueba definitiva para el hombre y la máquina, y eso no ha cambiado mucho en todos estos 50 años.

¿Ganar era el punto culminante de su carrera deportiva?

En esos momentos yo estaba más interesado en la Fórmula 1 que en las carreras de autos sport. Se ha dicho que yo era un piloto de F-1 con muy mala suerte, ya que debería haber ganado muchas carreras, pero el hecho es que muchos de mis contemporáneos fallecieron en la Fórmula 1 me hace sentir muy afortunado de poder seguir vivo. No hay duda de que ganar Le Mans con Ford fue un momento muy especial en mi carrera.

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Clasificación 24 Horas de Le Mans de 1966

1) Bruce McLaren-Chris Amon (Ford GT40 Mk II / Shelby American Inc), 4.843,090 km

2) Ken Miles-Dennis Hulme (Ford GT40 Mk II / Shelby American Inc), 4.843,070 km

3) Ronnie Bucknum-Dick Hutcherson (Ford GT40 Mk II / Holman and Moody Inc), 4.681,570 km

4) Jo Siffert-Colin Davis (Porsche 906/6 LH / Porsche System Engineering), 4.562,130 km

5) Hans Herrmann-Herbert Linge (Porsche 906/6 LH / Porsche System Engineering), 4.548,370 km

8 Comentarios, RSS

  1. Marcelo Beruto 10/06/2016 @ 1:14 pm

    Alta nota! Alto 906 largo desmoldado dos horas antes… El lento de la grilla supongo habrá sido el Mini Marcos GT (un Mini Cooper 1275 con carrocería tipo GT 2+2 en fibra de vidrio provista como kit por Marcos), eso daba unos 200 km/h (en caída libre) y el muy desgraciado no abandonó nunca: giró las 24 horas!

  2. Kuve 10/06/2016 @ 1:21 pm

    Uno ya lo sabia, pero leyendo estas notas con los comentarios de los protagonistas, no queda mas que afirmar que estaban completamente locos!

  3. Jose del Castillo 10/06/2016 @ 3:04 pm

    Realmente, viajar a 350 km/h de noche, con lluvia y con autos en la pista 150 km más lentos me suena medio a locura total. Más allá de eso, que lindo es el GT 40, el único GT americano (¿americano?) que me gusta. Será porque el olor a Lola le sale por los cuatro costados.
    Sería interesante un post sobre los orígenes del auto, la génesis, ¿vio?

  4. MARIO 10/06/2016 @ 6:54 pm

    Siempre me gusto “hurgar” en las clasificaciones de Le Mans o de cualquier otra competencia para buscar aquellos autos que competían con evidente desventaja….., pero seguramente con alto espíritu y hay cosas interesantes, (ahora con Internet es más fácil). En 1966 compitieron amen del Mini – Marcos mencionado por Marcelo, los Austin Healy Sprite, las Ferrari Dino 206 S, lindo aparato, o una “casi Ferrari” uno estaba al mando de Nino Vacarella del la escudería NART., un ASA no encontre fotos de este auto, Biazarrini Spyder P 535…, , Serenissima Jungla..,
    Para esa fecha Mc Laren había probado un Ford GT “J”, descartado por pesado, puedo equivocarme.

    • Marcelo Beruto 13/06/2016 @ 10:52 am

      El pre IV o J giró en las pruebas libres de Le Mans ’66 pero no quisieron correrlo porque aún le faltaba desarrollo. Ese ya tenía chasis de aluminio, era más de 100kg más liviano que un mkII como el que ganó pero aún así eran casi 250kg más pesados que una Ferrari P4! Todos los GT40 estaban bien arriba de los 1100kg. Para peor, cuando Miles se mata posteriormente desarrollando este mismísimo J decidieron hacer los sucecivos J (que ya se llamaban Mk IV, y tenían la forma definitiva) un poco más reforzados y hasta incluso con jaula… de ahí los problemas de frenos habituales.

  5. Beppe Viola 10/06/2016 @ 7:48 pm

    Por todo lo que cuenta Amon, por las historias que hay detrás de cada Le Mans… por todo eso es una competición legendaria .. cada año se hace en ella la historia del motorsport y también se hará la semana que viene…
    Como es la Mecca para un musulmán, lo mismo tendría que ser para un apasionado… hay que verla al menos una vez en la vida…

  6. Beppe Viola 11/06/2016 @ 4:54 am

    Pequeña nota ..los Ford GT de este año, no se pueden comparar al escuadrón de GT40 de los años ’60’s. son autos derivados de la GT de calle y que ya compiten en el WEC y en USA en la categoria GT contra Ferrari 488, Corvette C7 y Porsche 911 RSR… o sea que son “los lentos” de la película…..

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