Conservatoire Citroën: La revolución será preservada

Jason Vogel
CA - 20/10/2016 - Visita ao Conservatoire Citro‘n, cole‹o de carros hist—ricos da marca francesa, em Aulnay-sur-Bois, nos arredores de Paris - Fotos de Jason Vogel
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Desde el centro de París hasta Aulnay-sous-Bois son unos 25 km por la A1. Poco antes de llegar al aeropuerto Charles de Gaulle, hay que tomar una salida a la derecha para ingresar en una gran área vacía, rodeada de patios para stockear autos 0 km, sin ninguna indicación de lo que nos vamos a encontrar de frente. Es allí, en un silencioso galpón de chapas metálicas, que se encuentra el Conservatoire Citroën, una mezcla de depósito, museo y centro de documentación.

Esta institución fue creada en el año 2001 para preservar las referencias y evitar que la fuerte identidad de la marca francesa se pierda con el correr de las décadas. Aparte de guardar un ejemplar de cada modelo o prototipo hecho por Citroën desde el año 1919, incluyendo automóviles especiales, el Conservatoire tiene un archivo donde investigar datos técnicos y números de chasis y motor. Hay también mobiliario como mesas y relojes salvados de antiguas instalaciones industriales de Citroën, en especial de las históricas plantas de Quai de Javel (1915-1975) y Levallois (1921-1988), las primeras de la marca.

Construido en los terrenos de una planta de estampado de piezas desactivada, el Conservatoire ocupa un espacio de 6.500 metros cuadrados de área. En el zaguán se exhiben los engranajes con los cuales el ingeniero André Citroën dio inicio a su carrera industrial, en 1900. Dos décadas más tarde, los dientes en V de esos engranajes dieron origen al “double chevron”, el logotipo de la marca de automóviles. También se muestran allí los obuses que el empresario fabricó durante la Primera Guerra Mundial, utilizando procesos industriales fordistas, aprendidos en sucesivos viajes a Detroit.

Después de un poco de suspenso, las puertas del galpón propiamente dicho se abren y lo que se ve es una cueva de Alí Babá que invita a restregarse los ojos. Son aproximadamente 300 automóviles alineados unos junto a otros formando largos corredores (imagine una versión automotriz de aquel depósito donde se guarda el Arca de la Alianza en el primer film de Indiana Jones).

Los autos no acumulan polvo y parecen todos prontos para ver acción. Muchos realmente funcionan con el primer giro de la llave, como nos probó Yannick Billy, al arrancar y salir con un impecable Citroën 11 Familiale del año 1955. De pelo blanco y mono azul, él es uno de los responsables del pequeño taller del Conservatoire. Allí se hace apenas el mantenimiento básico de los automóviles. Las restauraciones son encargadas a terceros.

En la entrada están los modelos de tracción trasera desde el primer Type A, conservado por iniciativa del propio André Citroën. Muchos de estos autos fueron preservados desde nuevos por la empresa; otros fueron adquiridos posteriormente y otros recibidos como donación. Acompañando a los automóviles está allí reproducido el escritorio del empresario y es posible acompañar la evolución de la marca con la introducción de las carrocerías con estructura de acero y los apoyos de goma para el motor.

Llegamos al sector del Traction Avant, auto revolucionario con carrocería autoportante, tracción delantera y otras características que eran muy avanzadas para su tiempo. Fue lanzado en 1934, un año antes de que André Citroën muriera en la ruina económica a los 57 años.

Así no pudo ser testigo de otras revoluciones mecánicas y estilísticas que su marca impondría con los lanzamientos del 2 CV (1948-1990) o el DS (1955-1975), creados en la época en que la marca era propiedad de Michelin. Esos automóviles, en distintas versiones, preservan la memoria de personajes arrojados como el ejecutivo Pierre-Jules Boulanger, el ingeniero André Lefébvre o el diseñador y escultor Flaminio Bertoni, trinca responsable por los años de oro de Citroën.

Hay también hileras llenas de autos de competición como los ZX Rally-Raid usados en pruebas como el París-Dakar en los años noventa, u otras de utilitarios, un ómnibus o hasta un helicóptero.

El tesoro máximo son los acanalados T.P.V. (très petite voiture), prototipos de los años treinta que darían origen al popular 2 CV. Fueron construidos 250 ejemplares de estos carritos. Con la ocupación alemana, tres de ellos fueron escondidos en un sótano y olvidados -literalmente- hasta el año 1995, cuando fueron encontrados por casualidad, durante una obra. Hoy son exhibidos en el mismo estado en que fueron encontrados.

¿Falta algún modelo? Sí… el legendario Traction Avant 22, que tenía motor V8 y fue lanzado en el Salón de París de 1934, aunque nunca llegó a comercializarse. Aquellos prototipos desaparecieron sin dejar rastro.

“Todavía contamos con 350 autos en la reserva técnica o esperando su turno de restauración. Pero esa parte es un secreto que no abrimos al público”, nos despide Billy. El Conservatoire puede ser visitado, con reserva previa y a un costo de 7 euros por persona.

Fotos: Jason Vogel

7 Comentarios, RSS

  1. luis 28/12/2016 @ 9:08 pm

    Si tuviera la posibilidad de ir a Europa, Le conservatoire y el museo de Mulhouse de Bugatti serían prioritarios, de mas está decir que la buena historia de Citroën es increíble.

  2. Gabriel 28/12/2016 @ 9:36 pm

    Tuve la fortuna de visitar ese “Arca de Noé” . Visita imperdible para todos los amantes de los autos que pisen la zona.
    El pequeño auto para niños “Citronette” que aparece en las fotos fue una excelente idea de Citroen de producirlos y venderlos a precios moderados, a efectos de lograr una fuerte identificación con la marca en los niños, quienes de adultos comprarían vehículos de la marca. Marketing puro.
    Otro auto que aparece en las fotos es el DS presidencial by Chaprón. Llama la atención el espacio ínfimo destinado al chofer. Equipado con mecánica DS en semejante carrocería, alcanzaba 0 a 100 en un par de días y terminó siendo utilizado para recibir mandatarios que visitaban el país.
    Otro vehículo que está en el conservatorio es el 2cv utilizado por James Bond en “For your eyes only” el cual es acribillado. Dado el éxito de la película, Citroen terminó vendiendo kits de calcos para “acribillar” a tu 2cv amarillo.
    Cada auto tiene su historia y está excelente explicado por especialistas. En mi caso, sólo lo hacían en francés.

  3. Eirwal 30/12/2016 @ 6:11 pm

    No puedo más que sentir cierta pena al leer “Esta institución fue creada en el año 2001 para preservar las referencias y evitar que la fuerte identidad de la marca francesa se pierda con el correr de las décadas”. La oración encierra una fuerte ironía.
    Desde el 2001 la colección apunta a “preservar las referencias” y conservar “la fuerte identidad de la marca”. Justamente en el 2000 culmina la producción del XM y en al 2002 la del Xantia, probablemente los últimos Citröen que cumplieran con aquellos preceptos en mayor o menor medida. A partir de ahí se perdió definitivamente el rumbo y aparecieron los olvidables Xsara, C3, C4, C Elysee y demás…
    ¿No será momento de tomar al staff involucrado en el desarrollo y diseño de los autos de la marca y organizar una excursión de visita al Conservatoire, para refrescar conceptos?

    PD: Como cada vez que aparecen, se agradecen los subtítulos ampliatorios de las fotos.

    • hector daniel 14/01/2017 @ 8:34 am

      Coincido totalmente con EIRWAL …para colmo ahora con ese engendro de submarca DS degradando el valor simbólico del verdadero DS.

  4. Javier 16/01/2017 @ 3:48 pm

    Hola muchachos en Marzo voy a tener la suerte de estar en París. ¿cómo hay que hacer para reservar la entrada del Conservatoire? Muchísimas gracias!

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