El crimen del Citroën negro

Jason Vogel
CA  Rio de Janeiro (RJ) 25/08/1952 Polícia / Homicídios - Afrânio Arsênio de Lemos, bancário assassinado na Ladeira do Sacopã. Foto Arquivo
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Los Traction Avant eran parte del paisaje de Rio en los años 50. Eran conocidos como “11 Ligeiro”, derivación de “Légère”.

Más baratos que los omnipresentes Chevrolet, los autos franceses eran vendidos por Automóveis Citroën Ltda., que estaba ubicada en Rua General Polidoro y después se trasladó a la Rua Bambina, en Botafogo.

Una de las curiosidades menos deseadas por la marca es que un Traction se convirtió en protagonista de las páginas policiales. El caso fue llamado “El asesinato del Citroën Negro”. En portugués se puede utilizar tanto “preto” como “negro”. Y negro, en este caso, quedaba más solemne…

La historia es la siguiente: el 7 de abril de 1952, el cadáver del empleado de banco Afrânio Arsênio de Lemos, de 31 años, estado civil separado, fue encontrado en el interior de su Citroën negro en la Ladeira do Sacopã, en el barrio de Lagoa, en la Zona Sur de Rio de Janeiro.

El tipo fue asesinado por tres disparos de revólver calibre 32. En el auto, además del cadáver de la víctima, se encontró la foto (y el número de teléfono) de una joven, con una dedicatoria de amor dirigida a la víctima.

La chica de la foto era Marina Costa Andrade, por entonces de 18 años, estudiante del Colegio Andrews, y residente en el barrio de Urca. Marina declaró a la policía que tenía un romance con Afrânio, pero que habían terminado después de descubrir que él era separado.

Marina, por otra parte, tenía un novio, el teniente aviador Jorge Alberto Bandeira, de 22 años. La historia ganó aires de novela y acompañó el día a día de los cariocas (¡y por años!), a través de radios, diarios y revistas.

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La conclusión de las investigaciones fue que se trató de un crimen pasional: el novio de Marina, el teniente Bandeira no soportó la existencia de un tercero en la relación, en este caso Afrânio.

Según la acusación, Bandeira llamó al “rival” para un encuentro. Manejando su Citroën 11 Légère, Afrânio (un tipo súper fierrero, que corría carreras de autos y también tenía una Harley-Davidson) buscó a Bandeira por Urca y, juntos, continuaron viajando en el Citroën en dirección a Lagoa.

Allí, tuvieron una discusión y Bandeira terminó matando a Afrânio. Luego, el militar abandonó el auto y al muerto en la desierta Ladeira do Sacopã. Al día siguiente, afirmó que, como todos los demás cariocas, se había enterado de la muerte de Afrânio por los diarios.

En las reconstrucciones del hecho se utilizaron diversos ejemplares de Traction en su correspondiente color luto.

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Bandeira, por otra parte, tenía un aire de galán, con uniforme de aviador y bigote anchoa al estilo Hollywood. Fue condenado a 15 años de cárcel. Cumplió la mitad y se benefició de la libertad condicional.

Luego hizo varios intentos por ser reincorporado a la Fuerza Aérea, pero sólo lo consiguió en 1972, cuando sus abogados fueron capaces de anular la sentencia ante el Supremo Tribunal Federal.

Marina se casó con un rico comerciante italiano y se fue de Brasil.

Bandeira murió en 2006, jurando inocencia en el crimen del Citroën Negro.

Fotos: Archivo O Globo

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