El dolor de ya no ser

Hernán Charalambopoulos
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Entre tantos lugares de culto que dio la industria italiana del automóvil, sin dudas el “Centro Stile Alfa Romeo” era uno de ellos. Genera impotencia, desazón y un dejo indeleble de nostalgia ver estas fotos que muestran los restos de lo que supo ser una de las usinas de ideas más prolíficas de esta disciplina.

Se respiraba un aire solemne al ingresar. Todos a pesar de sus reclamos hacia el jefe de turno o la patronal, sentían la camiseta como pocos, como nunca vi sentirla a nadie.

“Gli alfisti” siempre fueron un equipo compacto en el que los más jóvenes se acoplaban y aprendían de los más veteranos. A través de generaciones los diseñadores disfrutaron del saber recibido de los mayores y a su vez tenían la obligación de ofrecerlo a quien viniera detrás. Eran casi como una antigua Orden Secreta de Caballeros, o bien como esos constructores de catedrales medievales que enmarcados en una logia compartían ideales y vínculos, pero sobre todas las cosas un infinito amor por la verdad y como transmitir los secretos del camino que nos conduce hacia ella.

El “Centro Stile Alfa Romeo” no era un estudio de diseño. Era uno de los pocos lugares que quedan en Italia en donde el oficio de hacer automóviles era transmitido de generación en generación, y un lugar en donde todos los que formaban parte de él se sentían orgullosos de haber sido elegidos para llevar esa misión adelante.

Allí tambien se aprendían los códigos, el respeto hacia los que saben y, sobre todo cuando se es joven, se empezaba a entender porqué quién diseñó al ser humano lo ideó con dos ojos, dos orejas y solamente una boca…

Alfa Romeo representa no solamente una marca de automóviles deportivos italianos, sino también una manera de hacer las cosas. Era el espejo de la personalidad del hombre milanés, una de las más fuertes de la cultura itálica contemporánea y paradigma de muchas de las cosas por las que el italiano es reconocido en el mundo.

Hoy, el Centro Stile Alfa Romeo son dos escritorios (a veces tres o cuatro) dentro de un “open space” que engloba las actividades de diseño de todo el Grupo Fiat en los suburbios de Turín, ciudad culturalmente distante años luz de Milán por más que las separen solamente una hora de tren. Quien hoy trabaja en Alfa Romeo puede también hacerlo en Maserati, ya que comparten espacio, y si falta gente, a veces dar una manito con proyectos de otras marcas… La economía marca sus reglas y ante eso cae más de un deseo, más de un ideal, y sobre todo muchas fantasías de quienes imaginan universos ideales detrás del telón.

Trabajar en Alfa Romeo era ponerse una camiseta roja todas las mañanas antes de empezar la jornada, o camisa celeste si eras diseñador. Era entrar a un lugar en donde todos querían ser parte de algo importante y donde todos ponían un poco más de lo que recibían a cambio de ser parte de la leyenda. Hoy trabajar en Alfa Romeo es como hacerlo en Chrysler, Volkswagen, o donde imaginemos que el ambiente es profesional, serio y competente. Un lugar en donde se generan productos de alta calidad y muy apreciados por el público.

Ayer ser parte del Centro Stile Alfa Romeo era además de todo eso, tener el privilegio de ser una de las plumas que escribían la historia de Italia.

11 Comentarios, RSS

  1. DanielC 22/09/2014 @ 11:03 am

    Ver esto sirve para entender muchas cosas nuestras. Doloroso.

  2. Ayrton 22/09/2014 @ 12:42 pm

    Muy fuerte. Gracias Hernán, que tristeza. Pero se convive con ello, y se disfruta de lo que alguna vez fué. Esto hace que crezca el mito y desaparezca la realidad, lo fuerte será en las próximas generaciones donde no queden vivas personas que puedan ratificar que lo que hoy es mito, alguna vez fué realidad.

  3. Willie Ferrari 22/09/2014 @ 2:36 pm

    Hernán, soy un tipo al que le apasionan los autos desde chiquitito, dicen mis mayores que antes de papá o mamá decía marcas de autos. Estudié Diseño Industrial y por esas cosas de la vida no la pude terminar y siempre traté de estar vinculado al tema del automóvil…y pensé que sabía hasta que descubrí Retrovisiones. Entonces me dí cuenta que sabía muy poco, mucho menos de lo que yo pensaba. El nivel de la información y el conocimiento de los prsonajes que escriben es notable, tanto como el aporte del señor Berstchi y del señor Speratti, pero tus notas son realmente conmovedoras. Contás, definís y graficás cada situación de una forma increíble. Esta nota, si bien muy triste nos ayuda a entender cómo están las cosas en el Grupo Fiat o Chrysler-Fiat o como se llame y también como es posible que un día nos encontremos con Alfa Romeo en manos de Volkswagen y un Vento con Quadrifoglio o un Ferrari con marca Dodge Viper. Soy alfista, tuve Alfa Romeo (ya no, desgraciadamente), aprendí de gente como Cesar Sorkin y la verdad que este panorama es desolador. Doloroso.
    Gracias Retrovisiones, gracias Diego y Cristian y fundamentalmente gracias a vos Hernán que además del lápiz manejás tan bien la palabra.

  4. Qui-Milano 22/09/2014 @ 3:58 pm

    Cari miei:
    La foto ejemplifica la actividad que se esta haciendo desde hace algunos anios (unos 15 / 20) de lo que fuè la industria que empuja Italia desde Milano y la regiòn que la contiene, la Lombardìa, y Alfa Romeo es solo la perla mas visible de la desindustrializaciòn que vaciò la regiòn de las personas que Hernan describe perfectamente y que eran las columnas del “saber hacer” Milanès… tuve la suerte de conocer, en mis primeros anios en la “capitale morale” como venia llamada Milano (ya no màs….) a personajes como esos, que con pocas palabras, la fuerza de la experiencia y las ganas de hacer el trabajo bien hecho dìa por dìa, dejaban siempre algo de enseniado a los que trataban de seguir sus huellas, todo esto rociado con pintorescos insultos en el pìcaro, irònico y florido dialecto Milanès…
    A pesar de todo algo de todo eso no se perdiò definitivamente y se volcò en el mundo de la moda, del mueble y el design, pero que no producen tantas cosas concretas sino màs intangible como suelen ser las “tendencias”
    Coincido con Hernan su modo de ver las cosas y de lo que significò Alfa Romeo para Milano, algo que, dos decadas despuès de empezar el desmantelamiento, sigue arraigado intrinsicamente en el territorio, a pesar de todo, (podemos decir lo mismo de Moto Guzzi en el mundo de las dos ruedas.)
    Es triste, si, serà la globalizacion, serà lo que esta pasando en el mundo ahora…. serà asi nomàs…. pero no deja de ser una ocasiòn perdida…
    Algo que “Minchionne” no entiende o no quiere entendèr, ya que solo empezò a pensar en salvar el “Museo Storico” solo cuando le pusieron adelante de los ojos los numeros que significan tener la Expo Universal del 2015, a solo cientos de metros de Arese y lo que valen en el mercado los terrenos donde surgìa la fabrica…
    Grazie Hernàn …

  5. Mariana 22/09/2014 @ 4:49 pm

    Puro sentimiento.
    Feliz cumple RTV! para todos y todas!

  6. ssjaguar 22/09/2014 @ 8:08 pm

    Querida Mariana,al decir “todos”,ya se abarca la totalidad del género,por lo cual es absolutamente innecesario el uso del “todas”,lo cual se llama redundancia.

  7. Luis A. Ramos 22/09/2014 @ 8:54 pm

    Y es como todo las personas físicas morimos así como también mueren las personas jurídicas. Aunque estas últimas tienen la suerte y/o opción de fusionarse o ser absorbidas por otras empresas más fuertes/solventes.Cuestión que no se nos permite a los seres humanos. Hay un viejo-antiguo dicho: “todas las empresas vana morir”. Esto se aplica desde tiempos pretéritos a todas las empresas. En USA desaparecieron y otras fueron absorbidas cientos de empresas y las automotrices también. Companias como Duesenberg, Cord, Auburn, Stutz, Studebaker, Hudson, no existen más y fabricaban autos preciosos. Otra como Buick, Cadillac, Pontiac tuvieron un poco más de suerte. Los ingleses ya no les queda ni una sola fabrica de importancia que los represente la última fue Rover que también feneció. A la Jaguar la compraron los Hindues pero no se que están haciendo con semejante historia. La mentablemente la querida Alfa-Romeo subsiste con bastante heroicidad y Maserati ya es una boutique….!!!?? y son los tiempos actuales que estamos surcando donde no queda mucho lugar ni tiempo para la nostalgia y para los que extrañamos los materiales nobles conque se fabricaban los autos hace ya mucho tiempo atrás…!!??.

  8. Mariana 23/09/2014 @ 8:06 am

    Ssaguar, gracias por la aclaración. (Creo que eso me lo enseñaron en la primaria) Pero, cada vez que escribo “todos” recuerdo a nuestra querida Kretina diciendo “planes para todos y todas” y como que van juntos de la mano, “todos y todas”.
    (Escribo bien la prox.)

  9. Steve Ray Boga 24/09/2014 @ 12:53 am

    Volviendo al tema… lo que da tristeza es el fin de la épica de unos pocos derrotada de modo paulatino por la estafa de lo copiado y masificado… (berretizado existe?), “algo parecido” al que alguno induce a creer que se accede a lo mismo. Y es otra cosa.

    Será como el barrio de Belgrano? otrora lleno de casonas elegantes, veredas arboladas, buen gusto y excelencia, con otra gente “queriendo pertenecer”? De a poquito se hizo realidad con departamentos y torres (demoliendo casonas) y hoy no se puede estacionar, ni caminar… Cabildo y sus galerías pasaron a ser el Once… mucha gente feliz de pertenecer a Belgrano. Qué Belgrano?

    Se siguen vendiendo autos que se llaman Saab, Jaguar, Volvo… qué autos son? Tal vez la mejor página ya haya sido escrita, y algunos nos vamos poniendo un poco viejos… apenas nomás.

  10. DBU 26/09/2014 @ 5:14 pm

    Imagen desgarradora. Pero creo Steve apunta a algo importante. Hasta dónde es culpa del fabricante? El consumidor no tiene culpa en esto?

  11. Javier M 26/09/2014 @ 6:53 pm

    Steve, coincido con usted: Tal vez lo mejor ha pasado.
    No creo que haya estafadores en este sentido, sino que lo que hay son estafados o más bien y viniendo al caso “autoestafados”.
    Si compramos un auto común y silvestre con una insignia con linaje, el error es propio y allá cada uno con su conciencia.

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