Estudiantes franceses recrearán un Citroën del Sahara

vadeRetro
Citroen Scarabee slider
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Print this pageEmail this to someone

948931_CITROEN_SCARABEE_D_OR_1_CITROEN COMMUNICATION_0

El pasado 22 de junio se puso en marcha un proyecto digno de aquellos que cautivaban a André Citroën, con altas dosis de coraje y amor por el automóvil. Se trata de recrear el “Scarabée d’Or” (Escarabajo de Oro), el primer vehículo de la historia que completó la travesía del desierto del Sáhara en 1922.

El programa elaborado por la asociación Des Voitures & des Hommes, en colaboración con el Musée des Arts et Métiers parisino y con Citroën Héritage involucra a los estudiantes de la Escuela Superior de Artes y Oficios (ENSAM) y del Liceo de Oficios del Automóvil y del Transporte Château d’Epluches, en Francia. Ellos serán los responsables de la recreación de este histórico vehículo. La misión de los primeros será proyectar un modelo a escala 1:1 del Escarabajo de Oro original expuesto en el Conservatorio Citroën y realizar los planos, mientras que el segundo grupo de estudiantes tendrá que crear la carrocería y el motor. Cuando finalice la reconstrucción, cuya duración se estima en tres años, el vehículo se expondrá al público.

948933_CITROEN_SCARABEE_D_OR_CONVOI SAHARA_CITROEN COMMUNICATION_0

Recordemos que el “Scarabée d’Or” es un vehículo tipo oruga Citroën B2 modelo K1, que fue el primer automóvil que logró atravesar el desierto del Sáhara en diciembre de 1922. Se trataba del vehículo que encabezaba una expedición, iniciada por André Citroën y comandada por George-Marie Haardt y Louis Audouin-Dubreuil. Acompañado de otros cuatro vehículos similares, realizó la travesía del Sáhara en 21 días (del 17 de diciembre de 1922 al 7 de enero de 1923), durante los cuales llegó a recorrer 3.200 kilómetros, sin ninguna señalización, entre Touggourt y Tombuctú. Su epopeya fue el preludio de los célebres cruceros negro y amarillo de Citroën que se realizaron más adelante, entre 1924 y 1931.

Se puede encontrar más información sobre la asociación sobre la Asociación Des Voitures & des Hommes y el proyecto “Scarabée d’Or, un reto para la juventud” en www.scarabeedor.org

948930_CITROEN_SCARABEE_D_OR_2_CITROEN COMMUNICATION_0

948932_CITROEN_SCARABEE_D_OR_4_CITROEN COMMUNICATION

948934_CITROEN_SCARABEE_D_OR_3_CITROEN COMMUNICATION_0

3 Comentarios, RSS

  1. luis 01/07/2016 @ 2:21 pm

    Mas allá del flato atravesado que debían tener estos muchachos para hacer las travesías (negra y amarilla) en estos autochenilles, hace casi cien años, hay que reconocerles la valentía y habilidad para concretar dichas epopeyas. La imaginación de don André,( y su visión sobre los efectos que sus locuras generaban al llegar al público), para eventos publicitarios era notable. Pensar que cuando se nos rompe el aire del auto ya empezamos a armar el árbol genealógico del fabricante del auto y del aire en si, que si las ventanillas eléctricas tienen o no one touch, ni que hablar de la dirección asistida, y uno ve estos aparatos bastante primitivos y con esto cruzaron medio mundo, otra que rally dakar.

  2. Jose del Castillo 01/07/2016 @ 8:16 pm

    Un amigo que navega se refiere a esa época diciendo: “cuando los barcos eran de madera y los hombres eran de hierro”. Se podría aplicar la misma sentencia al automovilismo.

  3. Edosss 04/07/2016 @ 6:17 pm

    Lejos estoy de criticar el ingenio creativo de M. Citroen, pero podria haberle puesto una lonita sobre el techo para proteger al sufrido chofer del sol…

Tu email no será publicado. Required fields are marked *

*


*