Festival of the Unexceptional 2018: el resumen

staff
1591288_FOTU18 Winner Alpine
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Print this pageEmail this to someone

1591289_FOTU18 Overall Winners

El pasado sábado 14 de julio, un número récord de entusiastas de los autos mundanos se reunieron en el imponente entorno de la Casa Stowe en Buckinghamshire para compartir un viaje nostálgico en oportunidad del la edición del quinto aniversario del Concours d´Ordinaire, dentro del festival auspiciado por la firma aseguradora Hagerty.

Esta compañía creó el primer Festival de lo Ordinario (FOTU, Festival of the Unexceptional, en inglés) cinco años atrás para intentar generar conciencia en los coleccionistas sobre los altos índices de desaparición de algunos de los autos más populares y adorados por los clanes familiares en el pasado reciente. El evento ahora se ha convertido en un punto focal para los entusiastas que sienten verdadero orgullo en ser propietarios de sus raros y olvidados autos, otrora usados a diario por las familias tipo, y fabricados en la “Era Ordinaria”, así considerada la etapa entre los años 1968 y 1989.

Con el maravilloso fondo de la Stowe House, los autos seleccionados vistieron el frente de los manicurados jardines de Stowe, con medio centenar de ejemplares compitiendo por el título de “Best of Show”. Entre estos se destacaron un originalísimo Citroën GS X3 de 1979, uno de apenas dos sobrevivientes en orden de marcha en el Reino Unido, un Volvo 66 GL sedán de 1966 -el ejemplar más antiguo conocido de este ejemplar concebido por DAF-, además de un Fiat 125 1971, muy escaso y en estado casi de 0 km, un Ford Sierra 1.6L de 1982 (de la primera camada) y un muy beige (Harvest Gold en el catálogo de la British Leyland) Austin Allegro 1100 1975 con su volante “Quartic” y un caluroso y pegajoso interior en PVC marrón.

1591294_FOTU18 Concours

Entre los autos que podían aplicar en una categoría “del tiempo del ñaupa no veía uno de estos”, había un Volkswagen 412 4 puertas de 1975 (el único sobreviviente en suelo británico), además de una Mazda 929 rural de 1985, un Peugeot 104 Z “Shortcut” y un increíble Vauxhall Astra Mark II rural de 1989, en color azul oscuro, que bien podría haber sido el auto de un vendedor de fotocopiadoras en la época.

Los seis jueces, que conocen mejor que nadie a los autos más mundanos, fueron y vinieron sobre el inmaculado césped chequeando la selección de vulgares sedanes, rurales y coupés. Luego de una sesión de deliberaciones, el jurado determinó los ganadores, que fueron anunciados frente a una expectante multitud, ya a esa altura arrebatada por el sol. Los elegidos fueron los siguientes:

Best of Show: Chrysler Alpine 1977

Segundo Lugar: Datsun Bluebird GL sedán 1981

Elegido del Público: Fiat Ritmo/Strada 65CL 1982

Elección del Jurado Jóven: Vauxhall Cavalier L sedán dos puertas 1979

Mejor Vestido: Edward Morley, propietario de un Renault 16 TS 1972

Mejor Picnic/Banquete ordinario: Julie Gandolfi y su Mercedes-Benz 200T 1983

1591288_FOTU18 Winner Alpine

El Chrysler Alpine 1977 ganador del “Best of Show” fue construido en 1977, con anterioridad a que el mismo modelo se comercializara bajo la marca Talbot. Es un ejemplar excepcional de un auto verdaderamente nada excepcional. Fue completamente restaurado, pero terminado apenas la noche anterior al concurso por el fanático de los Chrysler/Simca/Talbot Guy Malam. Este Chrysler es apenas uno de los 13 Alpine que sobreviven en el Reino Unido. En su momento se trataba de un innovador hatchback familiar que incluso fue distinguido en el año 1976 con el título de “Auto del Año”, pero resultó un fracaso de ventas, claramente superado por otros vehículos contemporáneos como el Ford Cortina/Taunus, el Vauxhall Cavalier o el Morris Marina.

Conocido por presentar autos ya en tres ediciones del Festival de lo Ordinario (su Simca 1100 rural obtuvo una mención honorífica el año pasado), Guy invirtió más de 1.000 horas para devolverle la vida al moribundo y humeante Alpine. Así lo explica: “este ejemplar era un auto condenado a la muerte, pero una vez que empecé a restaurarlo, fue imposible parar”. Y agrega: “este trofeo de Best of Show fue totalmente inesperado y llegó con una cuota de suerte. Realmente aprecio lo que la compañía Hagerty ha hecho estos años por el movimiento de autos que fueron el pan nuestro de cada día y el Festival justifica cuidar de estos autos que lo dieron todo y han recibido tan poco amor a cambio”.

El segundo lugar, obtenido por un Datsun Bluebird 1.6 GL con muy pocos kilómetros recorridos, fue para un auto muy vulgar desde donde se lo quiera mirar. Su propietario, Kev Curtis, lo presentó junto a varios amigos, todos vestidos como astutos vendedores de autos usados de la época, todos con sus sombreros pork pie (popularizados por Buster Keaton), un viejo escritorio de concesionario, un teléfono beige de la época y viejos ejemplares de revistas de autos de la época y guías de precios de autos usados.

El habitual participante del FOTU y entusiasta de los Fiat, Gavin Bushby, estaba encantado de recibir el blasonado premio del “Elegido del Público” a su originalísimo Fiat Ritmo/Strada 65CL 1982, completo incluso hasta en su guantera floja, tal como ya salía de Turín 36 años atrás, ¡construida por robots!

1553925_Hagerty FOTU Feast

El premio al “Mejor Vestido” para aquellos participantes que usan ropa apropiada a la época de su auto fue otorgado a Edward Morley, un joven de 24 años, propietario de un honesto Renault 16 TS. Desafió al calor de mediados de julio en Inglaterra con su traje azul de comienzos de los años setenta, combinado con camisa y corbata beige. La ganadora del “Mejor Picnic” fue Julie Gandolfi, transportado en el Mercedes-Benz 200T básico (W123) que su padre compró nuevo en 1983. Julie incluso exhibía una fotografía junto al Mercedes cuando tenía cuatro años, por lo que los jueces insistieron en tomarle otra foto actual parada en la misma posición que hace más de 30 años.

Por detrás de los 50 autos seleccionados para el concurso se ubicaron cientos de autos ordinarios en un estacionamiento especial para visitantes. De entre más de 400 autos que formaban la liga de ascenso, los exponentes destacados fueron un Lada 1600 ES 1977 en un naranja escandaloso y original, combinado con el techo vinílico negro, un Fiat 128 1972 de primera serie y un “exótico” Skoda S110 R coupé.

Al tratarse del quinto aniversario del Festival de lo Ordinario organizada por Hagerty, dos exhibiciones especiales de máquinas vulgares también fueron convocadas frente a la Stowe House. La primera de ellas sirvió para el esperado retorno de cada uno de los ganadores del “Best of Show” de los años anteriores: un raro Nissan Cherry Europa de 1985, con mecánica de Alfasud, ganador en 2014, el ganador del 2015, un Ford Escort Mk II 1600 L 4 puertas de 1978, la pick up Morris 575 (derivada del sedán Marina) vencedora en 2017, y el Datsun Sunny 1.5 GL 1983 premiado en la pasada edición.

Estos “Best of Show” del pasado fueron acompañados también por sus respectivos escoltas en las cuatro ediciones anteriores y por los respectivos “Elegidos del Público”, incluyendo un Ford Cortina Mk3 de 1971, un par de rurales Hillman, una Avenger de 1974 (nuestra rural Dodge 1500) y una Minx de 1968 y el Austín Allegro más viejo, un 1750 SS de 1972 de preserie.

1591284_Juniors Winner

La otra “Clase para Invitados” convocó a las marcas de autos a presentar autos ordinarios que forman parte de sus colecciones históricas. Mitsubishi Motors UK llevó un Colt 2 puertas de 1974 que fue, en su momento, ejemplar de la flota de prensa de la marca. Al Colt se unió un Toyota Corona de 1967, en tanto la representación de Audi mostró una rural 80 de 1971 y Vauxhall Motors Heritage exhibió el Viscount PC 1971 de patrimonio histórico.

Sobre la quinta edición del Festival de lo Ordinario, Angus Fonsyth, el director de Hagerty se explayó de esta manera: “Cuando desarrollamos la idea del FOTU, queríamos elevar el perfil de vehículos que jamás podríamos ver en Pebble Beach, Hampton Concours, Goodwood u otros concursos y eventos de autos clásicos prestigiosos. Mientras esos eventos tienen su lugar bien ganado en nuestro ambiente de los autos clásicos, estábamos deseando elevar el perfil y crear conciencia sobre la conservación de los autos ordinarios, aquellos con los que la mayoría de la gente puede tener un vínculo y una historia común que contar: el primer auto que manejamos, el auto de tus padres o, simplemente, en auto de tu vecino que admirabas cuando salías a jugar a la calle. El crecimiento y la popularidad del Festival de lo Ordinario a lo largo del último lustro sugiere que hemos dado en el blanco con algo apreciado y contundente. Esperemos que continué así”.

3 Comentarios, RSS

  1. Güilbeis 30/07/2018 @ 1:55 pm

    No quiero pensar que esa golosina del picnic que dice CARAMEL sea dulce de leche.
    Buscando, aquí debe haber más de un GS X3.
    Qué auto es el de la última foto, debe ser algún GM. Me gusta.

    • Alejandro Marino 30/07/2018 @ 6:23 pm

      Me parece que es el Vauxhall Cavalier del Jurado Joven…

  2. Beppe Viola 31/07/2018 @ 7:06 pm

    el festival de la garnufla….!!! absolutos sovrevivientes del clima inglès, la calidad horrible de los ’70’s y los planes de demoliciones estatales de los ’00’s un buen homenaje a los heroes que gastan mucho mas dinero en esas porquerias de lo que valen…

Tu email no será publicado. Required fields are marked *

*


*