Fieles a Adler por tres generaciones

Charly Walmsley
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El Club de Automóviles Clásicos de la República Argentina organiza anualmente un evento que rememora la primera carrera de ruta abierta en Argentina, la Recoleta-Tigre, que tuvo lugar en el año 1906. El club cada año promueve este homenaje invitando a participar a los autos veteranos, construidos hasta el año 1918, para repetir aquel recorrido de 1906 y con los participantes ataviados de época. Alrededor de 60 autos muy singulares son de la partida, algunos más importantes que otros.

Un participante habitual es este adorable Adler, que si la memoria no me falla es del año 1912. Como sea, la mañana del domingo ahí estaba, rodeado de curiosos, entusiastas y turistas, cuando su propietario descubrió que la correa dormía sobre la polea a raíz de una pequeña fuga de aceite vecina.

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¿Qué hacer sin correa de repuesto y con la cuenta regresiva de la largada apremiando a los participantes? Bueno, el asunto se resolvió forrando la polea con viejos trapos amarrados con alambre, aumentando el diámetro de la polea para que la correa volviera a ajustar y listos para ver acción cuando la bandera de largada flameaba. ¿Les gustaría saber quien fue la persona que resolvió este problema mecánico? El ocasional invitado en el asiento de acompañante de este auto en la Recoleta-Tigre 2016, casualmente nieto del representante de Adler en Bulgaria en la preguerra. Este mundo es muy pequeño y ésta me pareció una gran historia.

Fotos: Diego Speratti

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5 Comentarios, RSS

  1. Eirwal 18/10/2016 @ 5:40 pm

    Primero, ¡que auto tan bonito el Adler! Sencillo, elegante y un aspecto vanguardista.
    Segundo, el “ocasional invitado” tendrá sus raíces búlgaras pero dió claras muestras de su asimilación a la escuela de mecánica criolla. ¡Lo atamo’ con alambre, lo atamo’!

  2. charly 18/10/2016 @ 7:49 pm

    si observan tiene dos bujías por cilindro, doble encendido, magneto y distribuidor.
    1912, mas les cuento: avance automático, nada de palanquita como sus pares de la época.
    Estaba todo inventado.

  3. Pierre 19/10/2016 @ 9:06 pm

    Excelente historia. Gracias por contarnos sobre este auto tan bonito!

  4. Ernesto R. Ayling 20/10/2016 @ 11:03 am

    Hola!! muy bueno el articulo de Charly, gracias por publicarlo. Solo quería corregir que el abuelo y padre del copiloto era representantes de la marca Adler en Hungria, mas precisamente en Pest, y no de Bulgaria!!
    Nada mas!! Saludos, Ernesto.

    • LucasG 21/10/2016 @ 9:03 pm

      Nagyon jól!
      Hermoso auto, y hermosa historia.

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