Isotta-Fraschini en el Salón del Automóvil de 1927

Diego Speratti
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Siguiendo con los Isotta-Fraschini que supimos conseguir en el Río de la Plata, les mostramos ahora este Tipo 8A phaeton de doble parabrisas y, aparentemente, cola de bote, exhibido en un Salón del Automóvil de Buenos Aires.

En diciembre de 1927 se organizó la décima edición del mencionado salón, cuya primera convocatoria se celebró en el año 1918. Hasta la edición de 1928 el ACA fue el encargado de su puesta en marcha en el Pabellón de las Rosas, en Palermo.

Como bien cuenta la placa que acompaña al Isotta, este ejemplar fue carrozado en los talleres de Mauricio Montanelli, ubicados en la Avenida Alvear 3774, no muy lejos de donde se encontraba en exhibición.

Junto a Fortunato Francone, Salvador Vidal o la firma Carrocerías Sautour, Montanelli era una de las casas con más y mejores trabajos realizados en aquel momento, gracias a la experiencia adquirida por Don Mauricio en sus años de oficio europeo, junto a maestros carroceros parisinos y también ganando capacidad y conocimiento en Italia.

Montanelli construyó de igual modo elegantes carrocerías sobre ejemplares de marcas de lujo rivales de Isotta, como Rolls-Royce, Packard, Lasalle y Cadillac. De esta última marca se recuerdan aquellos ejemplares que carrozó y fueron utilizados por el presidente de Estados Unidos, Herbert Hoover, en su visita a la Argentina de finales de 1928, ya elegido a través del voto pero meses antes de haber asumido el cargo.

Otro ejemplar llegado al Río de la Plata fue el Isotta-Fraschini fotografiado en El Pinar en 1968 y otra presencia recordada en uno de los Salones del Automóvil en el Pabellón de las Rosas fue la del stand del ómnibus Graham Brothers en 1925.

Foto: A.G.N.

8 Comentarios, RSS

  1. Güilbeis 20/08/2017 @ 9:13 am

    Buen post. Será posible conocer más sobre estos carroceros y fotos de sus creaciones. Gracias

  2. Gaucho Pobre 20/08/2017 @ 11:07 am

    Qué magnífica marca, sin dudas entre las 5 mejores vintage junto a Rolls, Duesenberg, Hispano y Bentley.
    Preciosa carrocería la de este ejemplar, no se como sería la calidad y los materiales utilizados, pero en cuanto al diseño, sin ser un experto para nada en el tema, la ubico a la par de los europeos o americanos.
    Por mis pagos, después de quemar muchos litros de combustible, puede encontrar algunas historias de la marca. En la zona de Stroeder en un campo, nos encontramos con un señor, de una conocida familia del lugar, que nos contó del Isotta de su padre cuando él era un chico, aparentemente se trataba de un modelo anterior a la primera guerra, ya que nos hablaba de palancas fuera del habitáculo, como anécdota contaba la cantidad de latas de combustible que llevaban cuando emprendían un viaje.
    Otra, en la zona del Alto Valle de Río Negro, algunos viejos fierreros del lugar mencionaban la marca sin mayores precisiones, así que supuse que algo hubo. En un libro sobre la ciudad de Cinco Saltos se hace referencia que el médico que visitaba a los trabajadores que construían el dique que daría riego a toda esa zona, se desplazaba en un Isotta, también de antes de la primera guerra. Seguramente Don Eirwal (conocedor de la zona) podrá aportarnos algo al respecto. Una vez siguiendo un dato más o menos preciso, llegué a una chacra de esa localidad y un señor mayor, me dijo que el auto se había desarmado allí y que sólo quedaba parte del eje delantero modificado para uso en el campo, recuerdo que las rueda (estaban sin neumático) medían aproximadamente unos 90 cm de diámetro. Serían del Isotta?
    Acá en Bahía Blanca, hubo un Tipo 8, traído usado desde Italia, luego de un viaje de un vecino a principio de los 30. Según el relato del hijo de quién lo importó, se trataba de un sedán carrozado por Cesare Castagna. Cuentan que terminó en manos de un verdulero, hasta fines de los 70, prolijamente convertido en chatita.
    Fue la primera marca en introducir frenos en el eje delantero (alrededor de 1911). Creo, como curiosidad, que siempre utilizaron campana de freno de cobre.
    Alguien me contó que Marcelo T. de Alvear y sus familiares tuvieron alrededor de 15 ejemplares de la marca.
    Un amigo tuvo una mecánica de la marca, y nunca me dejó de impresionar el tamaño y la belleza del motor, en este caso era un 8A (8 en línea y mucha cilindrada), con dos carburadores y múltiples internos, luego vendría el 8 AS y 8A SS ya con múltiples de admisión exteriores y otras mejoras.

  3. Eirwal 21/08/2017 @ 1:51 pm

    Estimado Gaucho Pobre:

    Su mención referida al Issota-Fraschini de Cipolletti/Cinco Saltos (RN) me llevó a navegar un rato por la www, donde pude encontrar el libro de marras. Se trata de “El Viejo Cinco Saltos y sus Familias”, una crónica escrita por el Ing. Agrónomo Francisco José Dehais quien, más allá de su profesión ténica, se constituyó en un apasionado recolector de las historias de pago chico que lo llevó a publicar ocho libros sobre diferentes parajes. De ahí cito el siguiente fragmento:

    “El primer médico que se radicó contratado por la Dirección General de Irrigación del Ministerio de Obras Públicas de la Nación fue el doctor José Angel Molteni en 1922. Para poder cubrir esa vacante, el ing. Lorenzo Lépori lo comisiona a Teodoro Muller que era jefe de almacenes del dique, para que en uno de sus viajes a Buenos Aires buscara un médico. Su asentamiento se mantiene hasta el 30 de diciembre de 1926, fecha en que renuncia y se establece en Cipolletti hasta 1929 en que fallece a causa de una otitis compleja. Era profesional de vocación y muy entregado a su actividad. Recuerda Juan Pesce que poseía un auto Isotta Fraschini del año 1924 que funcionaba a magneto y luz a carburo, con carrocería de madera y muy pesado. Relata que generalmente se venía por la banquina del canal principal y allí lo iban a buscar en sulky o a caballo. José Segundo Sifuentes rememora que a causa de trabajar su padre en irrigación, en 1926 solicitan la visita del doctor a su quinta hoy pueblo ubicado en calle Laprida al 650 de Cinco Saltos. Al llegar con su Isotta verde a su casa e ingresar para quedar bajo la sombra de sauces enormes, se encuentra con un perro negro grande, que le ladra enérgicamente llamado “que te importa”. Al verlo a José le pregunta si era malo y este previamente trata de calmar al perro llamándolo por su nombre. El doctor interpreta que se dirigía a él y le contesta “No te enojes por eso “. En dias de lluvia por ser los caminos malos y pantanosos, este se enterraba alcanzando a llegar en algunos casos hasta la Mayorina. Ya allí proseguía a caballo hasta Cinco Saltos con semipercherones tipo frisón, usados para las emparejadas que el doctor se encargaba de ensillar, cargar su maletín y proseguir el viaje.”

    En cuanto a la decisión del Dr. Molteni de importar al Alto Valle de esas épocas un Isotta-Fraschini, uno tiende a pensar que quienes le ofrecieron el contrato no le contaron toda la verdad acerca de su destino o que al buen doctor le faltaba un tornillo. Pensemos que para 1920 Cipolletti apenas tenía unos 1600 habitantes, que no había un metro de calle o camino asfaltado en toda la región, que el parque automotor probablemente se limitaba a unos pocos Ford “a bigote” y que la atención mecánica dificilmente superara lo que pudiera ofrecer un herrero “calificado”. Uno imagina entonces que, luego de siete años de traquetear por las rústicas huellas, el fallecimiento del Doc.,probablemente haya puesto fin a la vida útil del I-F. ¿Quién querría hacerse cargo del extraño aparato?
    No extrañaría que haya ido rápidamente a desguace. ¿Carrocería de madera? ¿Largueros de acero? ¿Ejes que podrían adaptarse para algún carrito? ¿Genertador de acetileno? ¿Crucetas, ideales para cualquier guadañadora de alfalfa? Seguramente a los paisanos le sirvió más como donante de fierros útiles para su vida cotidiana que como complicado medio de transporte. Nadie tuvo la visión de guardarlo en un galpón y esperar que el paso de los años lo pusiera nuevamente en valor.

    • Eirwal 21/08/2017 @ 2:05 pm

      Edit; debe leerse “luego de tres años de traquetear por las rústicas huellas”.

      • Eirwal 21/08/2017 @ 2:08 pm

        ¡¡¡Ufff!!! ¡¡¡Andamos mal!!!

        CINCO AÑOS

  4. Eirwal 21/08/2017 @ 2:12 pm

    Respecto al I-F de la foto que encabeza el post, concuerdo en que es un diseño muy bonito. Muy llamativos los guardabarros, que le dan un toque “flamboyant” a un carrozado clásico.

  5. Beppe Viola 21/08/2017 @ 2:41 pm

    Desde cuando vi un Isotta Fraschin A8i Castagna conservado (no restaurado) en Villa D’Este, puedo decirles sin temor a ser contradecido que tienen una calidad constructiva y de disegno absolutamente superior a cualquier auto de lujo equiparable de la época, se llamen esos Rolls Royce, Mercedes, Packard o lo que sea…
    Como nota cholula completamente al margen de todo, la Carrozzeria Castagna de Milano estaba a doscientos metros de donde vivo

  6. Gaucho Pobre 21/08/2017 @ 2:55 pm

    Gracias estimado Eirwal por sus aportes muy esclarecedores. Es cierto lo que Ud., dice sobre el probable fin de este automóvil, al igual que otros sofisticados de su época. Lo de herrero calificado, es una gran referencia a la realidad de la época.
    Suelo viajar para aquellos lugares ya que mi esposa tiene familiares en el Alto Valle, sería un gustazo compartir un café con Ud. Mi correo es wgirotti@hotmail.com.

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