“La” coupé 2600 y el virus Alfa Romeo (Capítulo III)

Lao Iacona
1.- Willy Iacona, Rally San Nicolás 1985
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Print this pageEmail this to someone

1.- Willy Iacona, Rally San Nicolás 1985

Un verano nos fuimos de vacaciones y papá dejó la 2600 a pintar. Tenía un cliente que pintaba líneas de colectivos y que le debía algún favor a mi viejo. La idea era dejar el blanco lo mejor posible. Pero volvimos y este hombre le dijo a papá: “Usted me dijo alguna vez que le hubiese encantado roja… acá la tiene”. Y el auto mutó el color. En aquel entonces me gustó, y a decir verdad, el trabajo era impecable. Hoy la preferiría blanca, craquelada y con su tapizado ajado.

Y para agregar alguna cuestión más, por si peripecias le faltasen a este relato, el mismo amigo que le había pasado a papá el dato de los repuestos, llegó un día al club y sentenció: “apareció otra 2600, está en un taller en la calle Trole, en Flores”. Una vez más se hizo presente el “no puede ser”, y la dupla Iacona – Mártire se hizo a sus bólidos y allá partimos, a comprobar que todo era falso. Pero no. !Era cierto!

Marcello Cavalli, un tano cascarrabias, había venido a la Argentina con el equipo Maserati -al menos eso sostenía-, y en su taller, un lindo y antiguo taller, que recuerdo llenos de enredaderas, semicubierto, efectivamente había un Alfa Romeo 2600 Sprint roja, idéntica a la de papá, pero totalmente podrida. Nueva, es decir, visiblemente sin uso, pero totalmente podrida bajo una parra. Según don Marcello un cliente la había dejado en los años sesenta y nunca más nadie fue a buscarla.

Alfa Romeo 2600en pista ¿Rosario?_Miguel Tillous

RALLY DE PUNTA DEL ESTE 001

En el taller había también un Jaguar XK sobre tacos, un Lancia Aprilia que don Marcello usaba a diario y fierros por todos lados. Se había quedado en el tiempo todo, tanto, que la mujer de Cavalli le decía a papá: “Dr. Iacona, usted va por las 14 provincias y sólo hay miseria…”. La señora tenía la data de la constitución de 1860 como última referencia, pero la mishiadura ya era un tema cotidiano.

Mi viejo terció un tiempo largo para que Cavalli le vendiese el pecio de la 2600 podrida, pero no fue posible. Sí en cambio, logró que le hiciese el motor de su auto, cosa no menor, y si bien no quedó 10 puntos, al menos el manómetro de la presión de aceite tomó color.

Previo a esto, papá había conocido a otro tano cascarrabias pero muy simpático, siempre impoluto, de corbata debajo del overall, peinado a la gomina y con su cigarrillo con boquilla: Renato Cioffi.

Íbamos a visitarlo con Willy Mártire, papá y mi hermano Willy, ya que mi viejo quería comprarle el proyecto de Maserati 3500 GT argentino, que Cioffi, los Orsi y el gobierno de Frondizi tuvieron entre manos para armar, en teoría, una fábrica Maserati en estos lares. Era una muy linda coupé, que aún existe, blanca con techo celeste.

2.- E

Más de la Maserati y el taller de Cioffi, año 1981

Pero ¿por qué traigo a cuento a don Cioffi? Porque varias veces fuimos a tratar de que don Renato carburase el auto, ya que los triples Solex de doble boca, eran “incarburables”; es decir, se afinaban, pero duraban bien unas semanas.

El viaje incluía de todo: don Cioffi arrancaba la bestia, que tenía escape libre y la aceleraba sentado en el volante a la derecha; carburaba la 2600; nos dejaba a Willy y a mi hurgar en pilas de cosas viejas para que nos llevásemos recuerdos, y terminaba con don Mártire y él, cantando estrofas de ópera… otra vez, escenas de cine italiano.

¿Qué fue de la 2600 del taller de Cavalli? Desaparecido don Marcello, la viuda vendió todo a gitanos, para ser carne de alguna picadora de metales de los buenos.

Me acuerdo que una de las últimas veces que fuimos, porque fueron varias, tal vez a ver los avances de la hechura del motor, cansado de que mi viejo le insistiese con la venta de la 2600 arrumbada, Marcello le dijo, “su auto no tiene las escobillas originales”, fue hasta “su” 2600 podrida, se las quitó y se las regaló. Eran cromadas, y eso fue lo único que logró en tanto tiempo de lucha.

Zagato en Argentina

Alfa 2600 Zagato

En fin, la única 2600 que había quedado, cosa que los años terminaron de confirmar, fue la de papá, las otras tras piñas varias, habían sido desmanteladas. Por El Palomar esta la carrocería de una, aún hoy, sobre el techo de un taller a modo de publicidad. En los años noventa entraron tres que recuerde, dos Bertone y una Zagato. Sólo de esta última conozco el paradero.

Con nuestra 2600 hicimos muchas salidas del Club Alfa, del MG, del CAS y del CAC, y era el auto de uso diario de papá, aun gastando un tanque cada dos días y un litro de aceite Rotela T cada 1.000 kilómetros.

En los años 90

La 2600 con la familia Goldvarg sobre uno de los playones de la Brava

Los vaivenes económicos del país hicieron que mi viejo un día no tuviese más remedio que vender el auto. No tuve consuelo. Nunca lo tuve. Porque sabía que otra 2600 no había, y no hubo. Por suerte el auto hoy está en muy buenas manos, pero muy lejos, en Estados Unidos. En aquellos días cuando papá la vendió, juré recuperarla o volver a tener un Alfa Romeo “pesado”, exclusivo, como era la 2600.

Continuará…

Fotos: Archivo Iacona, Foto Tillous, Sergio Goldvarg y Archivo Speratti

Notas relacionadas:

“La” coupé 2600 y el virus Alfa Romeo (capítulo I)

“La” coupé 2600 y el virus Alfa Romeo (capítulo II)

Alfa Romeo 2600 Sprint A

Alfa Romeo 2600 Sprint B

14 Comentarios, RSS

  1. José del Castillo 16/06/2019 @ 2:26 pm

    Lindísimo relato, yo tenía medio borroneado lo del taller del tano Cavalli, pero algo me acordaba de los cuentos de Guillermo.
    Dos preguntas: 1)Que Alfa es el plateado ?, Carrocero ? Motor ? todavía está acá ?
    2) Bandas Blancas ?, Guillermo ?, No me cierra.

    • Beppe Viola 16/06/2019 @ 6:22 pm

      El plateado es un Alfa Romeo 2600 SZ carrozado por Zagato… el chasis y motor son iguales al 2600 Bertone

    • Lao Iacona 18/06/2019 @ 9:08 am

      El Alfa gris es una 2600 Zagato, sigue acá en Argentina. Son MUY escasas. Las bandas blancas las colocó el nuevo dueño del auto en aquellos años.

  2. moncho 16/06/2019 @ 3:14 pm

    Otra lindísima y emotiva nota !
    El Alfa plateado esta aca , no recuerdo modelo .

  3. mario 16/06/2019 @ 6:29 pm

    Muy buen y emocionante relato y pena que el auto se haya ido, pero si esta en buenas manos es un consuelo.

  4. José del Castillo 16/06/2019 @ 7:57 pm

    Grazie Don Beppe y Moncho por la data, realmente es una pena que se haya tenido que ir ese auto.

  5. danielc 17/06/2019 @ 4:07 am

    Muy linda historia la suya, gracias por compartirla.

    Lo que cuenta de la 2600 que no se quiso vender es muy común, no se si solamente en Argentina: el coche no se vende por motivos inciertos o se pide una suma exorbitante. Como resultado: o el auto termina podrido en la calle para que jueguen los chicos del barrio, o en un jardín obrando de maceta o en el peor de los casos, como reclamo publicitario.

  6. Adolfo 17/06/2019 @ 2:39 pm

    Que hermoso relato de vida con los fierros. Felicitaciones.

  7. Horacio Moyano 18/06/2019 @ 12:37 am

    No me queda claro si esta 2600 originalmente blanca es la ex-Cabalén o la ex-Quevedo?

  8. Lao Iacona 18/06/2019 @ 9:10 am

    Es largo el tema e intrincado, pero era blanca, ex Quevedo. La de Cabalén y Larry Mar y Sierras era primera serie, una 62, la de papá era segunda serie.

    • Beppe Viola 12/07/2019 @ 7:05 am

      Lao, acabo de ver en el sito amigo Autoblog un articulo de un restaurador “replicador” del pueblo de Todd una 2600 Sprint en piè pero desarmada…
      chissà….

  9. Horacio Moyano 19/06/2019 @ 12:02 am

    Gracias Lao. Qué diferencias había entre la 1a y 2a serie?
    Para traerla a la semana de la Velocidad de Punta del Este, se la calzó de apuro con unos neumáticos 15 sobre llantas ‘patonas’, dado que no había llantas ni neumáticos talla 165×400 por ninguna parte. Hoy eso está adecuadamente corregido (Y sin banda blanca…).

    • Lao Iacona 19/06/2019 @ 9:02 am

      Horacio, cuando papá vendió el auto iba con las 4 llantas Borrani de aluminio y se fue con unas 10 llantas de repuesto…no sabría decirte que pasó. Diferencias solo de ornamenta e interior. Prima serie, paragolpes entero, radio común y tablero más simple. Seconda serie paragolpes en tres piezas (error, se torcían), “pasa magazine” e interior más completo. Un abrazo, Lao

  10. Roberto Iacona 28/06/2019 @ 10:43 pm

    Felicitaciones Lao ! Además de los recuerdos,automovilísticos y familiares,cuántos datos técnicos ! Excelente !

Tu email no será publicado. Required fields are marked *

*


*