Marcelo T, Copacabana y un Packard

Diego Speratti
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Packard Alvear

Durante algunos meses de 1931, el ex presidente de cuna radical, Marcelo T. de Alvear, se exilió en Río de Janeiro, la por entonces capital de Brasil.

Marcelo Torcuato, descendiente de los Alvear, familia patricia y de grandes terratenientes, también vivió, durante muchos años, en París, algunos de ellos actuando como embajador durante la presidencia de Hipólito Irigoyen, donde convivió con su mujer, la soprano portuguesa Regina Pacini.

De origen y gustos aristocráticos, Alvear siempre sintió gran aprecio por los automóviles, especialmente los de grandes marcas europeas y americanas. En Río, acostumbraba movilizarse en este imponente y flamante Packard Eight con carrocería phaeton, en perfecta sintonía con su morada en la “cidade maravilhosa”: el majestuoso Copacabana Palace, hotel inaugurado apenas ocho años antes, y que aparece detrás, limpio de las edificaciones que lo fueron rodeando en su ya casi centenaria vida, pero siempre frente al mar y a una las playas más famosas de la Bahía de Guanabara.

Foto: Archivo General de la Nación

4 Comentarios, RSS

  1. Jason Vogel 10/01/2019 @ 12:41 am

    Patente con P = Particular.
    Es posible que el majestuoso Packard haya terminado sus días, en los años 60, como taxi colectivo en algún suburbio caluroso de Rio.

  2. charly 10/01/2019 @ 5:42 am

    Packard, el Rolls americano. Packard el auto de la realeza. “Ask the man who owns one”

  3. Eduardo Luis Devoto 10/01/2019 @ 1:49 pm

    El Presidente Marcelo Torcuato de Alvear, en Argentina tuvo como auto personal un Buick 1941 hasta el fin de sus días.

  4. Güilbeis 10/01/2019 @ 8:06 pm

    Gran auto y gran Presidente, no suficientemente valorado por la historia.
    Hice mis primeros palotes de manejo en un Packard 120 Eight a los doce años. Recuerdo la increíble suavidad y precisión de la caja, de la dirección y de los frenos. Destilaba calidad de materiales y esmerada construcción. Los treinta fueron el cenit de la marca.

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