Museo Porsche: 40 años del transaxle

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Por un lado, son deportivos ideales; para otros, una perversión en la historia de Porsche: son los modelos transaxle. En 1976, Porsche introdujo la configuración mecánica transaxle en el modelo 924 y, con ello, se embarcó en un nuevo territorio. En este tipo de configuración el motor se ubica en la parte delantera, mientras que la caja y el diferencial forman un mismo conjunto en el eje trasero.

Entre 1976 y 1995 Porsche fabricó una generación de deportivos que se alejaba mucho de los principios establecidos por el 911. Eran los 924, 928, 944 y 968. Con motivo del 40o aniversario de estos modelos, el Museo Porsche muestra 23 ejemplares excepcionales de dichos modelos en el marco de la exposición especial “La Era Transaxle. Del 924 al 928”. Más de la mitad de estos vehículos se exhiben por primera vez en el museo.

Los modelos transaxle fueron un gran éxito económico para la marca en aquella época. Con esta configuración, Porsche vendió cerca de 400.000 unidades en todo el mundo. Detrás de este éxito está una filosofía típica de Porsche: una combinación perfecta entre versatilidad para el uso diario y deportividad. Junto a la exposición de autos de producción en serie y de competición, el Museo Porsche también muestra una selección de prototipos y concept cars que hasta ahora no se habían visto en el museo. Por ejemplo, se exhiben diferentes derivados del Porsche 924 que, inicialmente, se utilizaron como modelo básico. El prototipo 924 Turbo Targa de 1979 también se expone por primera vez. Aunque este vehículo nunca llegó a producirse, su diseño influyó en el desarrollo del 944 Cabriolet.

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El Porsche 928, que celebró su estreno mundial en el Salón Internacional del Automóvil de Ginebra en marzo de 1977, fue inicialmente un intento de reemplazar al 911. Como Gran Turismo y deportivo de lujo exploró caminos completamente nuevos y ofrecía un mayor confort de marcha, así como un gran baúl. Justo un año después, en 1978, el 928 se convirtió en el único deportivo que ha conseguido el prestigioso premio de “Auto del Año” hasta nuestros días. Como parte de la ampliación potencial de la gama 928 se comenzó a trabajar en una versión Cabriolet del Gran Turismo en la primavera de 1987. Esto dio como resultado el concept car 928 S4 Cabriolet que, a pesar de su armonioso diseño, nunca llegó a fabricarse. Este prototipo único también se muestra en la exposición especial, junto a otros cinco modelos 928.

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El siguiente automóvil con esta configuración fue el 944, que llegó en septiembre de 1981. Se posicionó entre el 924 y el 911, con su motor de cuatro cilindros y 163 caballos. Desde el primer momento el 944 fue aceptado como un Porsche “genuino”, y no sólo porque su motor Porsche estuviera derivado del que empleaba el 928. Ningún Porsche anterior se había vendido tan bien ni tan rápido como el 944. Cuando terminó su producción, a finales de 1991, se habían fabricado un total de 163.302 unidades del 944. En esta exposición especial se incluyen joyas como el Cabriolet concept car del año 1985, que se muestra al público por primera vez. Este modelo, pintado en rosa flamingo, se distinguía por su motor de cuatro válvulas por cilindros y 183 caballos, además de llevar catalizador, airbag y ABS. El primer concept del 944 Cabriolet se presentó en 1985 durante el Salón Internacional del Automóvil de Frankfurt. Otros modelos 944 que se pueden ver en exposición son el proyecto “Luna”, que fue empleado para una prueba de resistencia realizada por el especialista austriaco Gerhard Plattner, en 1987. Con él viajó desde Norteamérica y atravesó Europa hasta Asia, todo ello en un periodo de 258 días en los que cubrió 384.405 kilómetros, la distancia equivalente a la que hay de la Tierra a la Luna.

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El Porsche 968, un producto con una evolución técnica de 15 años, marca el final de la era transaxle. Su base es un motor de tres litros y 240 caballos de potencia, que es uno de los propulsores atmosféricos de cuatro cilindros con más par del mundo. Los visitantes también disfrutarán viendo un roadster concept del Porsche 968, creado en 1992 bajo la dirección del entonces responsable de diseño, Harm Laagay. Los rasgos principales de este prototipo son las formas suaves y musculosas de sus aletas, un puesto de conducción deportivo y un interior cargado de emociones. A finales de 1992 el proyecto 968 roadster se retiró para dar paso al Boxster concept car, que se presentó a principios de 1993.

El fabricante de vehículos deportivos de Zuffenhausen también ha demostrado su capacidad para restaurar automóviles de la gama transaxle. Porsche Classic da servicio a todos los coches que terminaron su ciclo de producción hace más de diez años. Estos servicios engloban todos los aspectos, desde el cuidado del vehículo y los manuales técnicos, hasta la distribución y fabricación de piezas originales e, incluso, restauraciones completas. Actualmente hay disponibles en todo el mundo un total de más de 52.000 piezas de recambio originales.

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El domingo 22 de mayo es el “Día Internacional del Museo” y el Museo Porsche invita a los visitantes a ver su “Día Transaxle”. Además de la admisión gratuita durante esa jornada, se llevarán a cabo muchas visitas guiadas a través de la exposición especial. Además, los propietarios privados mostrarán sus vehículos transaxle en varias plazas de estacionamiento alrededor del museo. Los visitantes podrán verlos en la entrada a la plaza del museo, en la zona de logística y frente a las oficinas de la sucursal. Otro punto destacado será la Charla Transaxle en la tienda que hay en el interior del museo, donde testigos que estaban muy involucrados en aquel tiempo con los modelos ofrecerán una retrospectiva sobre el desarrollo y el éxito de los 924, 928, 944 y 968.

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6 Comentarios, RSS

  1. morgan. 27/04/2016 @ 10:05 am

    quiero un 944 S2……..tranqui, como para usarlo para venir a laburar. Cuando veo al loco que viene por 9 de Julio y baja en Suarez con un 968 Cabrio azul me da un poco de envidia

  2. Güilbeis 27/04/2016 @ 6:03 pm

    Morgan, lo acompaño en el sentimiento de envidia.
    El 944 S2 o el 968 Clubsport fueron autos sobresalientes aunque sean mirados de costado por los porschistas autodenominados auténticos, ya que derivan del 924 al que se estigmatiza (con perdón de la palabra) como un VW y no un Porsche. Como si el 356 no fuera un derivado del VW beetle y el 911 no fuera hijo del 356. En fin, el 968 era una buena muestra de lo que es capaz Porsche cuando evoluciona un auto: 3 litros en 4 cilindros, árboles contrarotantes, distribución variable, caja de 6 velocidades y un chasis superior al 911 coetáneo.

  3. Miguel Bengolea 28/04/2016 @ 10:53 am

    Al fin un artículo elogioso de los 924 y sucesores!
    El 924 es un auto con una tenida excepcional, que perdona los errores, y de una confiabilidad mecánica muy superios a los 911 de aquella época.

    • Beppe Viola 28/04/2016 @ 11:46 am

      El 911 de la epoca era para machos dendeveras, con su motor grande colgado del eje trasero, y que cuando agarraba torque se ponia de costado, especialmente con el piso humedo o en el empedrado…
      el 928 es otra cosa, mas humano….

      • Güilbeis 29/04/2016 @ 11:32 am

        Beppe, para manejar un International 1940 cargado de troncos o un Cadillac 1954 con las gomas bajas por la bajada del Observatorio también hay que ser un vero macho, pero no es el caso…

  4. Don Richard 28/04/2016 @ 10:05 pm

    Siempre me gustó el 944. Es más, antes de comprar mi primer clásico, un Alfa GTV de 1983, estuve a punto de comprar un 944, que me gustaba más por su confiabilidad mecánica y estado. lamentablemente era 2001 y el dueño me subía todos los días el precio en dólares durante la negociación. Al final me cansé y opté por la GTV, que de ninguna manera me defrudó, pero me quedé calentito con el 944 rojo.

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