Rotación ochentosa

Alejandro Conzón
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Destacándose entre sus pares, el Mazda Cosmo de 1981 es sin duda una piedra angular dentro del abanico de productos japoneses de principios de los ochenta.

Puede gustar, puede que no, pero hay que reconocerle ciertas cosas al bicho este. Si debemos enunciarlas, diría que la primera palabra que se me viene a la cabeza es “bizarro”, aunque también llama la atención el violento facetado de superficies en su lateral y los trapecios de la trompa y el habitáculo. El frontal es muy similar al concept M81 Aria por Bertone, mismo año, misma marca, ¿no? De mirada amigable y peligrosamente italiana, hasta que se accionan las “Pop-Ups”. Luego de esta metamorfosis, el Cosmo adquiere un look más ochentoso y una mirada seria, con los cuatro distintivos faros rectangulares de los “eighties”. Y si, es bizarro, pero no bobo. Los parantes “ocultos” le sientan muy bien, como si pidiese que uno le agregase un poco más de tonalidad oscura a los parabrisas.

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Pasando al interior, el Cosmo nos invita a vivir un poquito lo que se entendía como “futuro” por aquellos años, dentro de los parámetros del buen gusto, el equilibrio y los infaltables cassettes. Miles de instrumentos de señalización, paneles y elementos continuando un poco con los facetados y trapecios del exterior. El interior, además, nos regala como cereza del postre las butacas.

Motorización exclusivamente rotativa, para el mercado japonés, con opcionales convencionales. Para su exportación, se lo denominó “929” y no tenía como opcional el “rotativo vueltero”, sólo motores convencionales.

Un dato: el Cosmo “1.1L 12A Turbo” fue el auto de producción japonés más rápido hasta 1982, siendo superado por el Nissan Skyline R30 y su  grosero motor FJ20ET.

En síntesis: es ancho, dinámico, facetado, futurista. Todo eso con una misteriosa mano italiana por detrás, y los característicos remates nipones. Un digno ejemplar de colección.

¿Alguien sabe si entraron al país algunas unidades en los años ochenta?

Alejandro Conzón

7 Comentarios, RSS

  1. Astonmartin 10/01/2016 @ 7:17 pm

    Me recuerda al Subaru SVX de los 90s, este sí dibujado por manos italianas, las del gran Giugiaro. Me encantan los dos. No he visto ningún Mazda de estos por aquí.

  2. Paulo 11/01/2016 @ 11:43 am

    Yo lo conocí por el Autocatálogo de la revista Española Autopista/Automóvil de ese año. Me acuerdo que ví la foto y me enamoré, para esa época era futuro puro.

  3. Fer 11/01/2016 @ 8:54 pm

    me gusta eh?linda mezcla

  4. Güilbeis 11/01/2016 @ 10:02 pm

    Y la Garnufla del año 2015?
    Quién se lleva el premio?

  5. Güilbeis 11/01/2016 @ 10:07 pm

    Che, este post ya lo vimos y yo había comentado también. Creo que es el segundo que se repite.

  6. Alejandro Conzón 13/01/2016 @ 10:50 pm

    Estaba en otro sitio de Clásicos, por eso jaja. Gracias por el repost, ya estoy trabajando en una nueva notita Nipona.

    • Güilbeis 14/01/2016 @ 11:36 am

      Bravo, cada vez me interesan más los autos ponjas y koreanos. Los chinos por ahora no.

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