Final a toda orquesta

Hernán Charalambopoulos
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Se va acabando la cosa por estas tierras, así que decidimos entre todos los italianos (más quien escribe como colado), darnos el último gustito antes de emprender el regreso a casa: una cena a base de serpiente.

Encontramos el lugar y reservamos una mesa. Al llegar, más que un restaurante parecía “Mundo Marino”, ya que había no menos de treinta metros de peceras con todo tipo de seres vivos listos para aterrizar en el plato de quien estuviera dispuesto a pagar por ellos.

Las únicas dos especies fuera del agua, y también listas para mandar a la panza eran reptiles: cocodrilo y serpiente. El primero daba un poco de pena. Es que se veía a la parejita tan a gusto, que dejar viudo/a a unos de ellos nos pareció horrendo, además de tener que comprarlo todo, ya que no se vende por “piezas”. Alguien deslizó que entre las ventajas de optar por el cocodrilo, estaba la de poder agregar un cinturón más a su colección con zapatos haciendo juego…

Sin embargo la idea era ir por la serpiente y allí estábamos, con lo que comentamos nuestras intenciones al chef, y este raudo, abrió la jaula y nos pidió que eligiéramos una de las cinco que estaban vivitas y coleando. “La amarillita” dije, ya que era la más lograda estéticamente y tenía buenos colores. Manotearon el bicho y se lo llevaron derechito a la sartén… Durante la espera, y para probar nuestra resistencia, un integrante del grupo, acertadamente describió la cadena alimentaria del animal que nos estábamos por morfar, recalcando que las serpientes comen ratas, y que quizás no era buena idea andar llevándose a la boca un animal de gustos tan particulares.

Un rato más tarde apareció la protagonista de esta historia trozada sobre una fuente y de allí en más sólo tuvimos que hacerla pasar por nuestro ya curtido aparato digestivo. Para rematar la velada, nos clavamos un estofado de burro, y como plato fuerte, la glándula del veneno del ofidio nadando en una especie de grappa que debo reconocer estaba un poquito amarga…

En fin, esto fue todo. Hoy con la brújula apuntando a Shanghai y en buena compañía empieza la última cuenta regresiva, no sin antes zambullirme en algún extraño mercadito de la zona.

Alfisti, nos vemos el sábado que viene en el asado, y allí nada de serpientes, ¿eh?

12 Comentarios, RSS

  1. cinturonga 11/12/2010 @ 11:32 am

    Estos chinos si te quedas quieto contra una columna te morfan. No perdonan nada. Finalmente era rica, se dejaba comer o mejor pedir estofado de burro?
    El Coco me suena que debe ser mas rica la carne, o es mi idea al menos.
    Te encargo laburar de mozo ahi. “No prefiere un pejerrey jefe?”, o sino al mejor estilo tenedor libre sirvase ud. mismo (si se anima).
    Traiga a uno de esos chinos a ver si tiene cojones para comerse un asado como la gente…chinchulines, tripa gorda, mollejas, criadillas, morcilla…exquiciteces locales, nosotros somos bastante puerquitos también solo que estamos acotumbrados. Si quieren pitón también tenemos.
    Un carinho glande, Cinturonga.

  2. Don Richard 11/12/2010 @ 11:55 am

    Hernán: Te hago un canje. Comí cocodrilo en Sudáfrica, tiene una textura como el pollo, pero sabe a pescado. No es especialmente desagradable, si hacés abstracción de lo que es el bicho. Contanos cómo sabe la serpiente. Debe todavía ser más impresionante.

    Para que te desquites, te esperamos el sábado en el asado de fin de año del club en Carlos Keen, vas a tener una buena audiencia para contar tus aventuras chinas.
    Un abrazo.

  3. VIVIANA01 11/12/2010 @ 12:35 pm

    que lindo que es estar acá!!!!

    Comparto su pregunta cintu, era rica la serpiente ???

  4. Mariana 11/12/2010 @ 1:05 pm

    Horrible!
    Pobre animal..

  5. cinturonga 11/12/2010 @ 2:19 pm

    Estimada Mariana,
    de las serpiente algún comentario?
    Un carinho glande, Cintu.

  6. Mariana 11/12/2010 @ 3:00 pm

    ja!el doble sentido se lo dejo a ud Cintu, es especial para eso..
    Pobre animal..

  7. Chiquito 11/12/2010 @ 5:11 pm

    Es riquisima la serpiente, por lo menos como lo preparan los chinos.
    junto con los cangrejos y unos hongos de bambu fueron de las cosas mas ricas que comi en china.

    p.d: Cinturonga, Excelente, usted es un goleador nato.

    saludos Chiquito.

  8. Tete 11/12/2010 @ 8:53 pm

    Cintu le contaria el chiste de gioia, del señor que tenia a chuchu, un cocodrilo amaestrado (me encanta esa palabra) que hacia pts, bien echitos, pero me van a sacar roja.

  9. cinturonga 12/12/2010 @ 11:18 am

    Animesé Tete! siempre con respete y buscandole la vuelta a la palabra. Sino me rajaron a mi todavía, es que son bastante laxos si la intención es buena. Ademas un cocodrilo que hace pts (puntos) no tiene nada malo. La jodida era mi prima que trabajaba en un camión de vialidad juntando conos. Le quedó la cintura (onga) a la misería pobre chica.
    Carinho glande, Cintu.

  10. Mariana 12/12/2010 @ 12:23 pm

    Inocente (Cintu)no dice PunToS..

    Ud, es experto en buscarle la vuelta a las palabras..jaja

  11. Fuoripista 13/12/2010 @ 9:19 am

    “…apuntando a Shangai y en buena compañía” Aérea, me imagino… de lo contrario Ud. estaría como ese noble bicho amarillo: en el horno!
    A mí lo único que me acerca a estos animalitos es el logo del Cobra y nada más!!!
    Los cocodrilos son muy juguetones se hacen los dormidos con la boca abierta y hay que tratar de tocarle la campanita, para ello uno debe ser muy b lúdico.
    Caramba Cinturonga, una prima mía le gustaba ir al monte a buscar hongos y tuvo el mismo problema que la suya.(prima)

  12. alfre 15/10/2014 @ 5:20 pm

    Acá tambien se come YACARÉ,tambien probé BOA pero es más dura que una Michelin

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