Ferrandina

Bugatti52 slider

Los más afamados especialistas están de acuerdo en que los amantes de los automóviles de calidad padecen de una muy particular enfermedad, pero se diferencian de los enfermos “normales” en que en lugar de combatir sus virus, los alimentan y mantienen. Yo me enfermé como muchos, sin saberlo, cuando me compré una Bugatti. No sabía que venía con ella el más peligroso de los virus. Tampoco lo sabían otros miles de individuos que...

  • Horacio Speratti
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