Sayago

Renomeo

Las noches montevideanas de verano se caracterizan por dos cosas: la primera, el sonido y las voces de los tablados se escuchan por todos lados, señal de que estamos en febrero. La otra característica es ver mucha gente en la calle. Ni bien pasa el calor del cemento y cae la noche, el clima agradable hace que casi todos los montevideanos salgan a la vereda, a la plaza o a dar una vuelta por la rambla. Cada uno sale en lo que tiene,...

  • Federico Sierpien
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