Un Isotta en El Pinar

Diego Speratti
Isotta El Pinar_slider
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Isotta El Pinar

Todo pronto para llenarnos los ojos de Isotta-Fraschini (si podemos combatir el encandilamiento de los cromados…) este fin de semana en el Concours d′Elegance de Pebble Beach. Nacida de la extraña asociación de un abogado, Cesare Isotta, con los hermanos Fraschini, Vincenzo, Antonio y Oreste, los tres amantes de la mecánica, la más fastuosa de las marcas italianas de preguerra tendrá también tres clases especialmente dedicadas a sus automóviles en concurso.

En Argentina se vendieron unos cuantos ejemplares de Isotta-Fraschini. La marca milanesa vendía los rolling chassis (chasis y mecánica completa) que eran carrozados fuera de fábrica. Esa fue la razón para que algunos de ellos fueran carrozados por los especialistas porteños de la época.

En Uruguay conocemos por fotos al menos la existencia de un Isotta, que vemos aquí estacionado en el predio del Autódromo Víctor Borrat Fabini de El Pinar, el 2 de junio de 1968. Aquella recordada jornada se disputó allí la famosa carrera organizada por la Asociación Uruguaya de Volantes que contó con la presencia estelar de las Liebres de Turismo Carretera, mezcladas en una anacrónica y anárquica grilla con otros prototipos argentinos (El Cuadrado, El Televisor) y uruguayos (BMW Galgo, Padovan BMC Cooper…). Aquella carrera sin puntos seguramente dará tema para futuros post.

Pero estábamos con Isotta, y este impresionante Tipo 8/8A de ocho cilindros en línea fue fotografiado por mi papá, Horacio Speratti, como parte de su cobertura gráfica de aquella competencia. Junto al Isotta se puede ver a un Torino 380 con patente argentina y una rural Studebaker Lark circa 1963 con su librea de la línea de aviación francesa, auspiciante de la competencia (Premio Air France) y encargada de entregarle dos pasajes de avión a Europa como recompensa al ganador, Eduardo Copello.

Es momento de golpear a la puerta de los connoisseurs orientales para que nos cuenten lo que saben de este opulento Isotta-Fraschini.

Foto: Archivo Speratti

3 Comentarios, RSS

  1. mario 19/08/2017 @ 8:22 pm

    Recomiendo el video de esa carrera esta en Historia del TC subido por la Asociación Uruguaya de Volantes, es quizá la ultima carrera de TC en el exterior (como TC). Al autos construido por Carlos Ruesch era el Numa pero por la entrada de aire o adminiculo para que de la altura reglamentaria le decían el Televisor. Se trata de un mismo auto. Habia un Panhard tipo Lotus…., con perdón de los Lotuseros.

  2. Gallego chico 20/08/2017 @ 4:05 pm

    La patente del Torino puede ser de aquellas anaranjadas provisorias que se usaban en provincia o de Turmekistan.

  3. Horacio Moyano 20/08/2017 @ 10:16 pm

    Hace un rato volví del autódromo de El Pinar y al ver esta foto me cayeron repentinamente algunos recuerdos de esa época. Comenzando por el conductor del Isotta, Don Andrés Razzetti; chofer de familia desde inicios de siglo, quien en sus últimos años concurría al circuito con los autos que había conservado para hacer publicidades de una marca de baterías local. A comienzos de los ´60s como escolar/liceal me las ingeniaba para ir hasta al autódromo haciendo dedo a la salida de Montevideo o tomando algún omnibus de línea que me dejara en el Pinar. Luego de gastar todo el horario, incluyendo alguna colada en los boxes, me paraba en la salida procurando un viaje de vuelta en alguna Giulia, Cortina, Saab, Mini, Super 90 o Xonga interesante con ruedas me me arrimara a casa. De todas maneras siempre podía contar con Don Andrés, quien entusiastamente en varias oportuidades me trajo de vuenta en sus ‘cachilas’; ya sea en el impresionante Renault Landaulette del ´19 o el Dodge Phaeton del ’18. Mi conocimiento subre autos antiguos en esa época (y aún hoy) era inexistente; pero la amabilidad, el entusiasmo y el respeto que me infundía ese apasionado de los fierros me aportaron una visión de la historia del automóvil que me duró mucho más que los kilómetros que distaban hasta Montevideo.
    Hoy el Renault, el Dodge y el Isotta ya no están por estos lares (éste se fue en el ’87) pero me dejaron esa huella grata que acabo de narrar. (y no solo a mí)

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