70 velitas para el Mercedes-Benz Unimog

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Unimog S auf dem Sauberg in Gaggenau, 1956. 

Unimog S on the Sauberg proving grounds near Gaggenau, 1956.
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Hoy, 27 de octubre, se cumplen exactos 70 años de la incorporación de Unimog a Daimler-Benz AG. Por ende, esta fecha marca el nacimiento del Mercedes-Benz Unimog, que ha probado estar a la altura de las circunstancias cientos de miles de millones de veces.

Continuando la muy exitosa exhibición del por entonces revolucionario Unimog en la exposición Deutschen Landwirtschaftsgesellschaft (DLG) organizada en Frankfurt en el verano europeo de 1950, les quedaba claro a los directivos de la compañía Boehringer Bros., con base en Göppingen, que sólo sería posible satisfacer la altísima demanda de su Unimog (acrónimo de UNiversal MOtor Gerät, o dispositivo motorizado de aplicaciones múltiples) a través de una inversión enorme. Además, la entrega de motores por parte de Daimler-Benz tampoco estaba enteramente garantizada en vista de la propias necesidades de la compañía para afrontar el boom económico de la posguerra. Si los motores se completaban para ser instalados sobre vehículos, los que tendrían preferencia serían los que fabricaba propiamente Daimler.

El motor en cuestión era el OM 636 diesel, desarrollado para el automóvil Mercedes-Benz 170 D, que previamente había sido abastecido a Boehringer para equipar a sus Unimog 70200. Para el Unimog, los 38 caballos de potencia disponibles en el automóvil se limitaban a 25. Este exitoso propulsor, el primer motor Diesel para automóviles de turismo producido después de la guerra, fue instalado en distintos modelos de automóviles de 1949 a 1963, así como en el utilitario Mercedes-Benz 319 y en el Unimog.

Las negociaciones tuvieron la presencia de dos representantes de Daimler-Benz AG y los seis accionistas de la empresa que desarrolló el vehículo. Entre ellos se encontraba el padre del Unimog, Albert Friedrich, así como Rolf y Werner Boehringer como representantes de la compañía Boehringer Bros. Las conversaciones por la compra de Unimog ya habían comenzado el 5 de septiembre de 1950. En aquellas charlas, Daimler-Benz hizo una declaración escrita de su intención de comprar el Unimog con todos sus derechos y obligaciones. Las negociaciones tuvieron un final feliz el 27 de octubre de 1950.

Dentro del grupo automotriz con base en Stuttgart, todos los requisitos previos para un desarrollo técnico exitoso del vehículo estaban a la orden del día, y también disponían de una red de ventas global.

Más de 380.000 unidades de Unimog, incluyendo las producidas a partir de 1968 en la planta de Gonzalez Catán de la filial argentina de Mercedes-Benz, se han vendido al día de hoy y sirven para subrayar su posición única en el escenario internacional de vehículos comerciales todo terreno.

Fotos: Prensa Daimler-Benz

2 Comentarios, RSS

  1. Definitivamente, un vehículo único

  2. Sin dudas un vehículo histórico, Mercedes Benz hizo parte del hito. Rústico e indestructible, nunca mas veremos estas glorias salir de una línea de producción.

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