
La carrera es la legendaria Mille Miglia. A la cabeza está Achille Varzi, que parece que va a alzarse con la victoria. Pero unos kilómetros antes del lago, en Verona, a Nuvolari y Guidotti se les ocurrió algo descabellado: apagar las luces. Su única esperanza de vencer a su rival era tomarlo por sorpresa.
Se acerca el amanecer. Después del lago, la plácida campiña conduce hasta la línea de meta en Brescia. Es aquí donde Varzi y su copiloto Canavesi escuchan el eco de otro motor. Demasiado tarde. Antes de que se dieran cuenta de lo que estaba pasando, les adelanta un auto idéntico al suyo.
Una supremacía absoluta, ratificada ese mismo año con los tres primeros clasificados en las 24 Horas de Spa, en Bélgica, y el Tourist Trophy de Belfast. El 6C 1750 es el auto más resistente y rápido de su época.
Vittorio Jano se hizo cargo de toda la planificación de producto de Alfa Romeo en 1926, y el 6C fue su primera creación. Su tarea consistía en crear un «automóvil ligero de prestaciones brillantes» que ganara carreras y admiradores, pero también que abriera nuevos mercados.
A partir de esta intuición de diseño, se crearon modelos que harán historia. Merosi ya había desarrollado soluciones de motor inéditas para el GP de 1914 (que se canceló por el estallido de la Primera Guerra Mundial) que dominaron el futuro diseño de Alfa Romeo: dos árboles de levas a la cabeza, cuatro válvulas por cilindro y doble encendido. En el 6C 1900 GT (y más tarde en el 6C 2300 y 6C 2500) se introdujeron otras innovaciones: las suspensiones de ruedas independientes y un nuevo chasis con componentes soldados (en lugar de remachados) para aumentar la rigidez. La maniobrabilidad y el agarre de los modelos Alfa Romeo se convirtieron en elementos clave del ADN de la marca.
Pero el motor no fue el único factor que hizo del 6C 1750 el culmen de la innovación en el campo del automóvil. Se lo equipó con un sistema de frenado mecánico, con grandes tambores, y el chasis de acero prensado estaba perfectamente equilibrado y era extraordinariamente rígido, con ejes reforzados. Los elásticos no se montaban debajo de los largueros, sino en el exterior de la carrocería del vehículo, de este modo el centro de gravedad bajaba y aumentaba enormemente las posibilidades dinámicas. El depósito de combustible se colocó más atrás, para obtener una mayor carga en las ruedas traseras y mejorar el equilibrio entre los ejes. En consonancia con la filosofía de la marca, todas las soluciones de vanguardia se aplicaron tanto a los autos de carreras como a los que circulaban a diario.
Cuantas más carreras ganó, más creció la supremacía técnica del modelo. Desde su debut, el 6C 1750 cosechó inmediatamente un éxito comercial considerable. Entre 1929 y 1933, salieron 2.579 unidades de la fábrica de Portello que se vendieron en Italia pero también en el extranjero, especialmente en el Reino Unido y la «Commonwealth». Un número significativo, considerando que se trata de un auto indudablemente «de élite». En Italia, el precio de venta oscilaba entre 40 y 60.000 liras: aproximadamente siete años de un salario medio.
Hasta los años treinta, era normal que los chasis salieran de las plantas de producción sin carrocería, equipados sólo con motor, transmisión y suspensiones. El cliente compraba el rolling chassis, luego encargaba a un carrocero un modelo a medida, prácticamente único en el mundo. Sólo en 1933 se creó un departamento interno de carrocería en la fábrica de Portello, que prestaba apoyo (pero no reemplazaba) la producción de chasis mecanizados vendidos directamente a clientes y carroceros.
El 6C 1750 ofrecía una gran flexibilidad de equipamiento. La extraordinaria mecánica Alfa Romeo se prestó a la creación de algunos de los autos más elegantes jamás construidos, diseñados por los más ilustres estilistas y comprados por los personajes más famosos.
Uno de ellos fue el 6C 1750 GS Touring «Flying Star», creado para que fuera tan irresistible como su dueña: Josette Pozzo, millonaria, modelo y celebridad de los eventos sociales de la época. Se concibió específicamente para participar en el Concurso de Elegancia de Villa d’Este de 1931, construido por Carrozzeria Touring de Felice Bianchi Anderloni.
Con este modelo, Touring aporta al 1750 nuevas proporciones, agregando una serie de detalles estéticos con un aire modernista, como los estribos delanteros y traseros suspendidos, que surgen de los pasos de rueda y se cruzan debajo de las puertas sin tocarse entre sí.
En Villa d’Este, el 6C 1750 GS Touring ganó la Copa de Oro al auto más bonito y en la ceremonia de entrega de premios Josette condujo personalmente el vehículo, luciendo un vestido blanco perfectamente a juego.
Fotos: Prensa Alfa Romeo
- IBM 2022: 108 Bugatti en el paraíso - 02/07/2022
- Porsche y su zambullida en un mundo nuevo con el 928 - 01/07/2022
- Lamborghini Miura, el primer V12 central transversal - 30/06/2022























0 comentarios