R4 Granturismo

15/Abr/2010

Ayer en una cena de club, charlábamos alegremente no sólo sobre autos (vaya novedad), sino también el entorno, es decir el marco que le ponemos de fondo y que en muchos casos exalta su figura. Un viejo colectivo Mercedes trompudo y muy vivido, da una imagen desprolija y algo decadente en un castigado autódromo de la provincia de Buenos Aires, pero sería la nota de “glamour pampeano” si se lo ve entrar en Goodwood remolcando cualquier engendro de turismos zonales.

Cambia el paisaje, y de repente el objeto se exalta, se eleva y adquiere características que nunca antes habíamos notado. Y aquí comenzamos con el pensamiento del día: ¿Porque un Ford Anglia, uno de los “Lemon Cars” más emblemáticos que haya dado la industria británica, en el paisaje de Montevideo pasa a ser un objeto digno de ser mirado, y hasta simpático si se quiere?

¿Qué es lo que tiene un paisaje, y la situación en la que nos encontramos para hacer ver todo diferente? ¿Nos pasa sólo con los autos? Dentro de esta hipótesis, y siguiendo con Uruguay como recuadro del material rodante que vemos, me encontré con estas fotos de mi último viaje a la tierra prometida de los autojumblistas…

Son las migas de una serie de tomas que fuimos haciendo, pero no por ello menos sabrosas que el plato principal: un increíble R4 Granturismo, que decoraba el cansado empedrado de una de las calles, y al que no pude más que homenajear retratándolo con la poca luz que nos quedaba en el cargador.

Maravillosa interpretación de lo que es una Coupé popular, que cumple funciones de transporte, recreación, y además impacta a la platea, entrecortando el aliento de las mozas a la salida del baile. Lamentablemente, y luego de infructuosos intentos, no pudimos dar con el diseñador, alma y músculo de una de las más logradas versiones del superutilitario.

Parantes posteriores lanzados, y una silueta agachada hacia adelante le dan un aire de felino a punto de pegar el zarpazo ante la inocente e impávida víctima de turno que difícilmente se resista a los encantos de este depredador que como lo vemos, está descansando, y presto a iniciar su rueda de cacería nocturna hambriento como su dueño de aventuras y epopeyas en las que casi nunca llegan a arrugar sábanas ya que la víctima claudica ante los encantos del lanzado habitáculo del Granturismo Uruguayo. ¡SALUD!

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4 Comentarios

  1. Una especie de Bertone Pickster BMW: habría que ver quién se inspiró de quién…

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  2. Muy lindo! Mas que un Pickster en una X6 util, comoda y elegante jajaja. Este es un SUV!

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  3. Hernán, en algún lado en casa de mi vieja debo tener mis fotos de autos cuando era chico. Recuerdo bien esos R4 convertidos en camionetita cuando veraneaba en Piriápolis con la flia. No tenía más de 11 años y con mi primera cámara, lo único que hacía era sacar fotos de autos para después dibujarlos.

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  4. Todavía se ve alguno. Es la versión renolera de la Citroneta chilena.

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