
Juha Kankkunen y Juha Piironen, que pronto serían campeones, se subieron a lo más alto del podio del Safari, mientras que sus compatriotas fineses Markku Alen e Ilkka Kivimaki fueron segundos y los héroes locales Ian Duncan y Ian Munro completaban las medallas. Y fuera del podio, Yasuhiro Iwase consiguió el mejor resultado de su carrera al quedar cuarto, junto a su copiloto, Sudhir Vinayak. Todos ellos competían a bordo de Toyota Celica Turbo 4WD (ST185).
Toyota se había convertido en el primer fabricante japonés en conseguir los cuatro primeros puestos en una carrera del Campeonato Mundial de Rallies -World Rally Championship (WRC)- de la FIA, siete años antes, en el Rally de Costa de Marfil de 1986. Para el mediodía del 12 de abril de 1993, Toyota ya contaba con dos resultados así en su haber, y se convertía en el tercer fabricante en haber copado más de una vez las cuatro primeras plazas en una carrera, después de Audi y Lancia.
Tres décadas después, Toyota Gazoo Racing Europe (TGR-E) rinde tributo a su legado en el rally con una colección de fotografías especial de un vehículo original de aquella carrera. Con su inconfundible snorkel para asegurar el oxígeno al sistema de alimentación incluso si el auto se encontraba circulando bajo el agua, unos faros auxiliares montados en la base del parabrisas a suficiente altura para esquivar la mayor parte del barro y unas barras protectoras frontales por si algún animal salvaje osaba atravesarse en el camino, el Celica, de 299 CV y 1.100 kg, fue todo un dominador del Rally Safari, y con el paso del tiempo ha recuperado su mejor aspecto.
Este ejemplar fue rescatado por TGR-E en 2012 y llevado a la planta de Colonia donde se había desarrollado, ensamblado y probado originalmente, en la década de los años 90. Con la ayuda de restauradores especializados en autos de rally, el vehículo recuperó su condición original, incluida la matrícula de competición del Rally Safari de 1993, con todas las cicatrices de aquellos 3.718 km y el paso de los años posterior. Su hogar hoy es el Museo del Automovilismo de TGR-E.
El Rally Safari era una prueba de resistencia, tanto para los pilotos como para las máquinas. Entre el personal de TGR-E que trabajó en el Rally Safari de 1993, abundan los relatos de los múltiples obstáculos que supuso circular entre la naturaleza africana. Para el equipo, la carrera empezó dos semanas antes de aterrizar en Nairobi y montar su base de operaciones en un taller especial de Toyota Team Europe en Funzi Road, cuando empezaron a experimentar los molestos efectos secundarios de los fármacos antimalaria y las vacunas previas al viaje.
Los vehículos de rally y los pilotos no eran los únicos que emprendían el arduo viaje de Nairobi a Mombasa por la costa y volvían por el norte hacia el borde de la frontera ugandesa, para dirigirse nuevamente al sur hasta Nairobi, en unas condiciones que iban del calor más seco a una humedad agotadora. Todos los miembros del equipo los acompañaban a cada paso, sorteando el peligroso terreno sin GPS, teléfonos móviles ni mapas detallados.
Viajando de área en área de servicio, como un batallón deportivo, llevaban la comida para cocinar sobre la marcha, se enfrentaban a tormentas repentinas que echaban a perder parte del equipamiento y esperaban la llegada de su vehículo de rally, si es que ésta se acababa produciendo.
Esos momentos perduran, y los ojos de los veteranos del Rally Safari con TGR-E se iluminan ante la cascada de recuerdos que se acumula en un aniversario histórico, en torno al todopoderoso Celica ST185, expuesto con orgullo en su lugar de origen, entre amigos.
De todas formas, el Rally Safari de 1993 no fue la última ocasión en que Toyota consiguió las cuatro primeras plazas en Kenia; quiso el destino que en la edición de 2022 de la misma prueba el equipo Toyota Gazoo Racing World Rally, con un motor desarrollado en Colonia, repitiese la hazaña con el GR Yaris Rally1 Hybrid, con Kalle Rovanperä y Jonne Halttunen a la cabeza, en su primera temporada vencedora del Campeonato Mundial.
Y apenas unos días atrás, la marca nipona lo hizo de nuevo, consiguiendo su cuarto “1-2-3-4” y el tercero en el Rally Safari con el GR Yaris Rally1 que Sébastien Ogier y Vincent Landais llevaron a la victoria superando a los actuales campeones y líderes del actual campeonato Kalle Rovanperä y Jonne Halttunen, con Elfyn Evans y Scott Martin subiendo al último escalón del podio, y Takamoto Katsuta y Aaron Johnston completando un nuevo poker para Toyota.
Fotos: Prensa Toyota
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