ARVW, el VW más aerodinámico jamás construido

staff
ARVW3
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Print this pageEmail this to someone

ARVW2

La aerodinámica juega un rol fundamental en cada vehículo moderno. A menor resistencia que un vehículo genera cuando se mueve a través del aire, menos energía consume y más serenamente se desplaza.

A lo largo de los años, los fabricantes de automóviles han experimentado con vehículos extremos las formas que demuestran la relación innata entre resistencia y potencia. Pocos han sido más radicales que el Aerodynamic Research Volkswagen de 1980, una flecha monoplaza que se mantiene como el vehículo más aerodinámico de todos los que han llevado el escudo de VW.

Nacidos de las crisis del petróleo de la década de los años 70, el ARVW tuvo razón de ser en demostrar como la aerodinámica y la construcción ligera de un vehículo podían generar velocidades impensadas para la potencia de un auto ordinario. El primer desafío fue conseguir que un conductor, la mecánica y las cuatro ruedas estuvieran cubiertos por una carrocería con el volumen más pequeño posible. Con sólo 83 centímetros de alto y 1,10 metros de ancho, la forma del ARVW fue maximizada en cada una de sus curvas en pos de la eficiencia aerodinámica, desde sus ruedas ocultas a la parte inferior rasurada o las aletas regulables que le permitían conseguir estabilidad a altas velocidades.

ARVW3

El ARVW ser construyó sobre una estructura de aluminio debajo de una carrocería en fibra de vidrio y fibra de carbono. La potencia provenía de un motor de seis cilindros en línea, de 2.4 litros de cilindrada, turboalimentado, que erogaba 177 HP y se ubicaba apenas detrás del conductor, transmitiendo la fuerza a las ruedas traseras vía cadena. Al utilizar un reservorio de agua a bordo, que inyecta el líquido en la admisión de los turbocompresores, el motor requería pocas entradas de refrigeración, y el mayor flujo de aire ingresaba por la nariz para permitir que el aire envolviera al radiador y saliera por la parte alta del vehículo.

El resultado fue un vehículo con un coeficiente aerodinámico de 0.15, un número que permanece muy lejos de la eficiencia que han conseguido al día de hoy los vehículos de venta masiva. En octubre de 1980, un pequeño equipo de ingenieros de VW y un renombrado piloto de monoplazas viajaron a la pista de Nardo, en Italia, para ver de lo que era capaz el ARVW. En la primera hora, el ARVW superó los 355 km/h de promedio, y eventualmente alcanzó una máxima de 362 km/h, batiendo en ese proceso dos récords mundiales de velocidad.

La forma del ARVW encontraría eco luego en la propuesta radical de XL1, ya en el siglo XXI, vendido en una tirada limitada solamente en Europa. Hoy en día, los bajos coeficientes aerodinámicos y la aerodinámica avanzada juega un rol fundamental también en el desarrollo de las gamas de vehículos eléctricos.

Foto: Prensa VW

ARVW1

ARVW4

Tu email no será publicado. Required fields are marked *

*


*