La frase le cae justa a este “boat inspired” Rolls-Royce Silver Ghost. No sabemos el año, pero es anterior al cambio de color del logo ocurrido a principios de los treinta y no por la muerte de Henry Royce, como dice el mito, sino más bien porque alguos clientes se quejaban de que el rojo muchas veces no iba de acuerdo con el color de sus carrocerías. No sabemos si quien encargare este aparato en plena Belle Epoque aprobaba o no la...
- Hernán Charalambopoulos