
El CX fue lanzado oficialmente el 26 de agosto de 1974, exactamente dos meses después del anuncio de la fusión entre Automobiles Citroën y Automobiles Peugeot. Presentados a la prensa en Suecia el mes de julio anterior, los veintidós CX 2000 y CX 2200 utilizados para las pruebas volvieron a París, al «showroom» Citroën de la avenida de los Campos Elíseos, en el marco de un recorrido de 3.400 kilómetros y seis días denominado Raid Arctique 1974. Al volante iban veintidós jóvenes que un año antes habían participado en el Raid Afrique 1973 a bordo de 2CV.
El CX 2000 llamó mucho la atención en el Salón del Automóvil de París del mes de octubre. Estrella del stand de Citroën, fue reconocido inmediatamente como un auto innovador. Tomaba de sus predecesores la tracción delantera, las suspensiones hidroneumáticas y los frenos de disco asistidos de doble circuito de alta presión. Pero el recién llegado también presentaba una serie de innovaciones originales. El motor de cuatro cilindros se ubicaba ahora en posición transversal y situado sobre el voladizo delantero y encontraba su lugar inclinado hacia delante para optimizar aún más el reparto de pesos y el comportamiento dinámico. Para un confort excepcional, la carrocería monocasco se conectaba a un bastidor de ejes mediante dieciséis eslabones elásticos que filtran el ruido y las vibraciones de los ejes delantero y trasero, así como del motor y la caja de cambios.
Evidentemente, sus numerosas cualidades no pasaron desapercibidas y, el 29 de enero de 1975, la prensa especializada europea le concedió el premio de “Auto del Año” 1975, muy por delante del Volkswagen Golf, el Audi 50, el Fiat 131 y el Volvo Serie 200. A partir de julio de 1975, el CX también recibió el famoso sistema de dirección servoasistida Diravi del SM. Este nuevo tipo de dirección asistida, con su dureza dependiente de la velocidad, garantizaba una dirección excepcional en todas las condiciones, tanto en seco como en mojado o con nieve, y a cualquier velocidad. Inicialmente disponible como opción, más adelante se montará de serie en toda la gama.
A lo largo de los años, el CX también ha seguido evolucionando, recibiendo innovaciones y soluciones técnicas que, en su mayoría, se han convertido en la norma medio siglo después. En 1975 ya estaban disponibles el aire acondicionado, los levantavidrios eléctricos en las cuatro puertas, dos retrovisores exteriores con control interno y faros antiniebla traseros. Al año siguiente comenzó a ofrecerse una caja de cambios semiautomática.
Las novedades para 1980 pasaban por el sistema de “sapitos” del limpiarabrisas integrado en las escobillas, un economizador de consumo de combustible y una caja de cambios automática. 1981, fue el año del estreno de los neumáticos de perfil bajo y el control de velocidad crucero. Un cierre centralizado que incluía al portón posterior y la tapa del tanque de combustible se agregaban para 1982.
El motor turbodiesel apareció en 1983 y un año después parecía en catálogo el CX con motor naftero turbo. El sistema de frenado con sistema antibloqueo (ABS), junto con el detector de hielo, el indicador de lámparas quemadas, la señal de puerta abierta, los espejos retrovisores exteriores térmicos con mando eléctrico y cristales tintados, el aviso acústico de luces encendidas y el cierre centralizado por infrarrojos con activación sincronizada del encendido interior hicieron su aparición en 1985, junto con el ligero restyling conocido como Serie 2 que afectó principalmente al área de los paragolpes.
Aún en sus temporadas finales, el CX no dejó de incorporar los últimos desarrollos mecánicos o tecnológico, como el desempañador automático de la luneta trasera equipado en los modelos 1986, en tanto el motor diesel turboalimentado incorporó un intercambiador de calor y un inmovilizador codificado para 1987.
Al igual que el Traction y el DS, el CX se impuso rápidamente como el auto de políticos y celebridades. Intendentes, prefectos, senadores, diputados, embajadores, ministros y otras personalidades políticas apreciaron su elegancia, confort y seguridad. Por supuesto, el Primer Ministro y el Presidente de la República de Francia no se quedaron atrás. Citroën pronto decidió prestar especial atención a esta importante clientela y, en febrero de 1976, presentó el CX Prestige. Además de una presentación de alta gama particularmente elegante, con techo vinílico y embellecedores de acero inoxidable, el CX Prestige disponía de un mayor espacio en las plazas traseras, que era posible gracias a una carrocería 25 cm ampliada en su distancia entre ejes. En septiembre de 1978, su espacio interior mejoró aún más con la adopción de un techo elevado en cuatro centímetros. Aunque estaba equipado con los motores nafteros más potentes, en noviembre de 1979 vio la luz una versión con motor diesel, el CX Limousine, con un nivel de equipamiento CX Super mejorado.
En diciembre de 1975, Citroën confirmaba su intención de desarrollar una auténtica gama basada en el CX lanzando una versión diesel del CX 2200. A partir de entonces, el CX, tanto en versión berlina como familiar, es el auto francés por excelencia que dará al motor diesel sus cartas de nobleza. Equipado con un turbocompresor en abril de 1983, la apoteosis se alcanzó en marzo de 1987 con el CX 25 TRD Turbo 2, que recibía un nuevo motor de 2.500 cc con 120 CV en lugar de 95, ¡y una velocidad máxima de unos 195 km/h!
Estaba claro que el CX sería un digno sucesor del DS 23 IE y su motor de inyección electrónica. Esto se consiguió en mayo de 1977 con el lanzamiento del CX GTI equipado con un motor naftero de 2.347 cc con inyección Jetronic. Con una potencia de 128 CV y una caja de cambios de cinco velocidades, alcanzaba una velocidad máxima de 189 km/h. Exteriormente, el CX GTI se distinguía no sólo por su distintivo especial, sino también por los marcos de las ventanillas en negro mate, las llantas de aleación ligera (disponibles inicialmente como opción), dos faros antiniebla y un deflector de aire delantero. En octubre de 1984, se añadió a la gama un motor turboalimentado de 2.500 cc y 168 CV, que lo transformó en un CX GTI Turbo y le permitió alcanzar una velocidad máxima de 220 km/h. Por último, en julio de 1986, el auto pasó a llamarse CX GTI Turbo 2 con la adición de un intercambiador de admisión aire-aire, que no sólo aumentó su velocidad máxima a 223 km/h, sino que también redujo significativamente el consumo de combustible.
La producción del CX cesó en julio de 1989, tras haber dado empleo a 8.000 personas en un terreno de 180 hectáreas y 410.000 m2. En el carrocero Heuliez de Cerizay sólo se fabrican vehículos familiares y, como curiosidad, el CX llegó a ser ensamblado en formato CKD en el puerto de Arica, en el norte de Chile. En total, se fabricaron 1.042.460 CX entre 1974 y 1991. Esta cifra se desglosa en 913.375 berlinas, 29.380 de ellas largas, de 1974 a 1989, y 129.085 familiares, 900 de ellos Enterprise, de 1976 a 1991. ¡Feliz cumple CX!
Fotos: Prensa Citroën
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