La Segunda Guerra Mundial le puso fin a la insularidad de la industria automotriz norteamericana que hasta ahí había funcionado “a su manera” (casi parafraseando a Francis Albert Sinatra), abasteciendo a un mercado conservador con autos grandes, robustos y sencillos. Comenzó con el regreso de ex combatientes que habían iniciado un romance con los autos europeos, muchos de los cuales se volvieron con un MG TC Midget, iniciador del...
- Eirwal