
Pierre Alexandre Darracq comenzó su carrera dirigiendo una fábrica de bicicletas en Burdeos, pero pronto se enamoró de los autos. Sus vehículos tenían gran éxito en Francia. Luego decidió exportarlos, abriendo sucursales en Londres y posteriormente en Italia. Comenzó su actividad allí en Nápoles, en abril de 1906, pero Nápoles estaba muy lejos de Francia y las conexiones eran complejas y muy caras. Fue entonces cuando trasladó su producción a Milán, al número 95 del distrito de Portello.
Pero a las dificultades logísticas también debían añadirse los problemas de mercado. Las ventas de autos en Italia no llegaban a despegar: sólo había unos pocos miles de vehículos en los caminos y el bajo poder adquisitivo no ayudaba. Para empeorar las cosas, en comparación con Francia, los posibles clientes en Italia tenían expectativas diferentes: los automóviles Darracq eran pequeños, ligeros y económicos, carecían de potencia para los gustos italianos. A finales de 1909, Darracq liquidó su empresa.
Giuseppe Merosi había sido aparejador en Piacenza. Pero al igual que muchos jóvenes de su tiempo, le había atrapado la pasión por los vehículos y había trabajado en varias empresas del sector. En otoño de 1909, Stella le pidió que creara dos autos completamente nuevos con potencias de 12 y 24 caballos: más potentes que los Darracq, adecuados a los gustos de los clientes italianos y con un chasis que permitiera el montaje de carrocerías de prestigio. En su casa de Milán, en la Via Cappuccio 17, el joven ingeniero trabajó día y noche, y el 1º de enero de 1909 entregó los bocetos del primer automóvil al departamento técnico.
Era capaz de alcanzar los 100 km/h y se fabricó con extraordinario esmero y precisión. Esto significaba que no sólo «iba rápido», sino que también ofrecía las mejores prestaciones en ruta. No es de extrañar que fuera tan bien recibido. El primer A.L.F.A. ya era un auténtico Alfa Romeo: elegante y deportivo, tecnológicamente vanguardista y con un carisma inconfundible. Esta sería la fórmula mágica que ha acompañado a la marca a lo largo de su larga historia y que ha hecho que sea única en los anales del automóvil.
Para una marca joven, las carreras eran la mejor manera de darse a conocer. Muy consciente de ello, Merosi decidió dar el gran salto y producir un auto especial. Para 1913, el 40/60 HP estaba listo. Sobre esta mecánica, se desarrolló una de las creaciones más futuristas de la época. El conde Ricotti le pidió al carrocero Castagna que experimentara en el chasis A.L.F.A. los principios de una nueva ciencia: la aerodinámica. El resultado fue el 40/60 HP Aerodinamica, un auto que parecía salir de una novela de Julio Verne, capaz de alcanzar los 139 km/h.
Pero el estallido de la Gran Guerra significó un cambio de escenario para todos, incluida A.L.F.A., que tuvo que contribuir al esfuerzo bélico. Pero el cambio implica oportunidad, y el 2 de diciembre de 1915 la sociedad anónima denominada Ingeniero Nicola Romeo & Co se hizo cargo de las instalaciones de Portello, reconvirtiéndolas para fabricar munición y motores de aviones. El departamento de producción original estaba flanqueado por una nueva fragua y una nueva fundición, equipada con máquinas herramientas y equipos comprados directamente en los Estados Unidos. Los empleados pasaron de unos pocos centenares a más de 1.200.
Tras una batalla legal con los antiguos propietarios por el nombre, el Ingeniero Romeo decidió vender sus productos combinando Alfa con su apellido. Los primeros vehículos en llevar el nombre de la nueva marca fueron el 20-30 HP y su derivado el ES Sport. Autos que siguieron el camino iniciado por Merosi antes de la guerra: elegantes, rápidos y con un temperamento inconfundible.
En los años de la posguerra, pilotos de carreras como Giuseppe Campari, Antonio Ascari, Ugo Sivocci y el joven Enzo Ferrari llenaron las primeras páginas de los periódicos. Mugello, Parma-Poggio di Berceto, Targa Florio, Aosta-Gran San Bernardo, Coppa delle Alpi: Alfa Romeo siempre estuvo entre los primeros puestos. Tan sólo le faltaba un gran éxito internacional.
Fotos: Prensa Alfa Romeo
- Festival Car 2024: el “Best of Show” - 06/10/2024
- Goodwood Revival 2024: los buggies abrieron pista - 04/10/2024
- Adiós al diseñador Bruno Sacco - 03/10/2024




















Impresionante para 1913 la creación del 40/60 «Aerodinámica…de otro mundo !!!
Era algo digno del periodo de Jules Verne…
el auto del Museo Storico es una replica hecha en los ’80’s