
A pesar de la lluvia, ayer el río Santa Lucía daba paso por el puente de la ciudad homónima, y al cruzar Canelones, sobre la calle Froilán Vázquez Ledesma estaba, como siempre, estacionado este Ford F1, detenido hace añares haciendo poesía con sus colores y su botánica de cada chaparrón que lo baña.
La primera generación de las «F-Series» se ofreció a la venta entre 1948 y 1952, correspondiendo la línea de la Ford de Santa Lucía, con su característica trompa calada, a las ofrecidas entre 1948 y 1950.
Fotos: Diego Speratti
- 1114 y 608, las leyendas argentinas de Mercedes-Benz en Bolivia - 04/10/2024
- El Museo del Traje, la casa natal de Anasagasti, cerró sus puertas - 01/10/2024
- 1.493 días, 1.493 clásicos - 25/09/2024



























0 comentarios