
Estos camiones de la serie LCF (Low Cab Forward), Chrysler los sostuvo en producción entre 1960 y 1978 únicamente en sus plantas de pesos pesados de Warren en Michigan, EE.UU. y en la línea de montaje bogotana de Colmotores (hoy empresa y planta pertenecientes a General Motors), Es por eso que en el país cafetero y en otros mercados vecinos de Sud y Centroamérica a donde se exportó desde allí, es mucho más común de verlos aún hoy que, por ejemplo, en Argentina, país donde llegaron para pasar revista en guarniciones militares o encargándose de la recolección de residuos en la Ciudad de Buenos Aires.
Vendido en algunos mercados bajo las marcas Fargo y DeSoto también, a decir verdad lo de «low» y lo de “forward” se quedaba un poco en promesa… Sus tripulantes no viajaban ni bajo ni adelantados, aunque es evidente que sí lo hacían dentro de una cabina idéntica a la de las pick ups que Chrysler ofrecía bajo sus tres marcas a finales de la década de los años 50. La adaptación de este camión mediano a grúa la realizó en su época la compañía Ernest Holmes, en Chattanogga, Tennessee, EE.UU, con el equipo que disponían capaz de arrastrar/izar objetos de hasta 50 mil libras (22,7 toneladas).
Fotos: Diego Speratti
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