Pensa Ritmo, poi inventa

Alejandro Tasso
Fita Ritmo slider
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La reciente aparición en las afueras de Colonia del Sacramento de un ejemplar increíblemente entero del revolucionario Fiat Ritmo me llevó a otro sondeo por los archivos, donde apareció la imagen de un impresionante (para los ojos de un quinceañero argentino en 1979) Ritmo 2 puertas casi cero kilómetro, calzado y decorado por el fanático habitante de Rollhofweg 2, en la ciudad de Schwäbisch Hall, lugar al que el destino (y cierta contracción al estudio, por qué negarlo) me habían llevado gracias a una beca conjunta de la DAAD (Oficina de Intercambio Argentino-Alemana), el Instituto Goethe, y el CONET (Consejo Nacional de Educación Técnica) como articulador de todos los convenios con la entonces República Federal.

El plan, sencillo, consistía en asistir a los cursos regulares de alemán como idioma extranjero en alguna de las sedes de la institución, con todos los gastos pagos, más un estipendio mensual para las posibles extras. En mi caso particular además significaría el reencuentro con mi hermana mayor emigrada.

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Aparte, gracias a la organización logística del colega del colegio Otto Krause con quien compartimos el viaje y a las bondades del sistema EurailPass, podríamos mechar las clases del idioma de Daimler, Benz, Diesel y Porsche con algunas salidas de fin de semana visitando algunas ciudades destacadas del “Viejo Continente”. Bastante agitación para la cabeza de alguien que hasta entonces lo más lejos que había llegado era a Río Ceballos.

Volviendo al Ritmo en particular, creo haberlo descubierto al segundo día de mi romance con las cámaras réflex, tras haber dejado en la caja de “Foto Swiridoff” unos buenos Deutsche Marks a cambio de una flamante Asahi Pentax MX, en el camino de regreso a la casa de familia donde nos alojábamos.

Pensa ritmo

El cierre del viaje, luego de un paso por Berlín, donde todavía se alzaba el Muro, fue en Torino, donde como cierre del lanzamiento de la Ritmo se había organizado una exhibición de los trabajos gráficos presentados a la convocatoria que da título a estas líneas.

Épocas de presupuestos generosos (basta remitirse a los folletos presentados por los lectores en la sección “Todo tiempo pasado fue anterior”), el souvenir de la muestra eran unos afiches de impresionante calidad y cantidad que junto con un bolso repleto de discos generaron por peso y dimensiones bastantes discusiones con el personal de las aerolíneas.

Con la perspectiva que dan los años y sin caer en introspecciones demasiado profundas (menos que nunca hoy que se celebra el “Día del Psicólogo y la Psicóloga”) y recordando la frase de José Bleger, “toda interpretación fuera de contexto es una agresión”, les dejo entonces estas imágenes de época contando con el favor de su imaginación para disfrutarlas.

Fotos: Alejandro Tasso

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4 Comentarios, RSS

  1. Gaucho Pobre @

    Un Rumpler Tropfenwagen.
    Simpatiquísimo el Ritmo “Arlequín”.

  2. Beppe Viola @

    Esa Ritmo “prima serie” patentada en Schwäbisch muestra todo el dudoso gusto teutonico en elecciòn de colores, franjas , decoraciones, lucecitas y llantas… (puede ser quizas de un inmigrante italiano meridional, muy frecuentes en aquellos anios y con gustos esteticos parecidos)…

  3. altashanta @

    Soberbio tuning de época. Entrego a mi vieja por uno así.

    Esos colores los imagino con zapatillas o botitas deportivas blancas, jean con alguna fase de marmolado, campera tela de avión lila y corte a lo Manfred Winkelhock. Dios.

  4. Adolfo @

    Impresionante, aplausos totales.

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