Perdimos un drone

Orlando Bongiardino
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Juan Carlos se fue cuando estábamos en pleno trabajo con nuevos proyectos. De pronto, inesperadamente, se fue. Se me hacía que era invencible, que su fuerza, como tantas otras veces, lo sacaría adelante. Pero no.

Hace poco le dije que me hubiera gustado conocerlo cuando estaba en plena actividad. Porque Juan Carlos Viña se subió a todo lo que rodaba: motos, cuadriciclos, areneros, monopostos, autos antiguos y, últimamente, baquets.

Fue colaborador estrecho de esa CD de CAdeAA que gestó el mítico Raid a Viña del Mar en 1998, sacando al Club de Lomas de Zamora y proyectándolo a todo el país.

Hizo una aguerrida baquet con un Moon que encontró por allí y la usó hasta que debió jubilarla por desgaste. Esa baquet provocó la necesidad de hacer salidas específicas cuando amenazó con venderla por no tener donde usarla, naciendo así una seguidilla de nueve Grandes Premios de Baquets. Fue parte de la Subcomisión de Baquets de CAdeAA en todos los GP.

Era un toro siempre dispuesto a ir hacia adelante, empujando, liderando o lo que hiciera falta. Conocía todo el país, cada rincón, ayudando a diagramar la ruta de los GPAB. También solía poner el freno a otros ímpetus desmesurados.

La foto, que gentilmente nos proporcionó Miguel Tillous, lo muestra en ocasión de la última carrera de Fórmula 1 en el país. En el desfile de pilotos llevó a Jean Alesi y a Johnny Herbert.

Nos deja dos hijos, Ricky y Cako, astillas del mismo palo. Copias en joven de su padre. Legado dignísimo que sus compañeros apreciamos tanto.

Particularmente, lo comparaba con un drone. Mientras nosotros nos afanábamos en tareas terrestres, JCV nos sobrevolaba. Con su visión amplia y abarcativa calmaba nuestras fiebres y dejaba opiniones precisas y enseñanzas imprescindibles.

Todos sabemos que nadie se va del todo mientras lo recordemos. Nosotros lo haremos siempre. Sabemos que seguirá guiándonos y acompañándonos en cada viaje  que emprendamos. Sospecho que en su legendaria Moon.

Foto: Miguel Tillous

1 Comentario, RSS

  1. alicia e lloveras @

    Excelente semblanza de Juan Carlos, que explotaba de ganas de vivir y hacer. Hay algunas personas que aún con descendencia, son difíciles de repetir y éste es un caso. Por suerte no se dió cuenta. Fuerza Ana María.

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