Días atrás retomé mis paseos en bicicleta, para recuperar en algo el estado psicofísico después de tantos días de home office, y para seguir descubriendo rincones porteños vinculados con los asuntos de mi interés. Así decidí dejar los trillados "caminos del Norte" y salir a campear óxido por la "línea del Oeste". Pedaleando sin rumbo fijo llegué hasta los bordes de la estación Liniers y en el paso a nivel de la calle Barragán...
- Alejandro Tasso
3