200 D Universal, la primera Mercedes-Benz familiar

15/Oct/2024

Cuando pensamos en antiguas rurales Mercedes-Benz seguramente lo primero que se nos va a venir a la mente son las de la Serie W 123 que en Argentina se conocieron en la época de la “Plata Dulce”. Pero hubo incluso antecedentes bien locales, como las rurales (y pick ups) construidas en la planta de González Catán sobre la base la serie W114/115 a comienzos de la década de los años 70.

Pero en el Museo Mercedes-Benz de Stuttgart es la 200 D Universal, la primera familiar fabricada en serie, la que sorprende aún más a muchos visitantes. Se la puede ver en la Sala de Colecciones 5: Galería de héroes cotidianos y su historia puede resultar fascinante.

La versión familiar basada en la serie W 110 “Colitas” fue presentada por Daimler-Benz AG en el Salón del Automóvil de Bruselas en enero de 1965, inicialmente con la denominación 190 D. Tenía un volumen de carga de 2,71 metros cúbicos detrás de los asientos delanteros y era capaz de transportar una carga de hasta 710 kilogramos. Por este motivo, esta espaciosa variante de carrocería estaba equipada con llantas de 15 pulgadas, más grandes que la berlina, y venía con suspensiones reforzadas. La nueva variante era de diseño propio y se vendía a través de la red de concesionarios Mercedes. Pero curiosamente estos vehículos eran fabricados por la firma IMA en Bélgica, sobre la base de chasis fabricados en Sindelfingen y entregados con carrocería parcial (hasta el parante B).El nombre del modelo era “Universal”, y es que esta variante se destacaba en cualquier camino: era el Mercedes-Benz entre los autos familiares y combinaba las ventajas de la elegante berlina con un alto valor práctico para el uso diario y el tiempo libre. El Universal ya era un precursor de los atributos que Mercedes-Benz establecería doce años más tarde con la variante familiar de la serie 123, que se lanzó en 1977 y entró en producción seriada en 1978.

Al mismo tiempo, la Universal elevó la percepción de la serie de modelos “Colitas” de una manera especial: la combinación exitosa de espacio, comodidad, rendimiento, relación calidad-precio y economía se consideró ideal. El habitáculo rígido con zonas de deformación en la parte delantera y trasera también estableció nuevos estándares en seguridad en su momento.

Las características aletas traseras están perfectamente integradas en la carrocería. Y, por supuesto, el diseño de toda la parte trasera, incluido el gran portón trasero y el borde de carga bajo, está en consonancia con la función de vehículo de carga, pero sigue siendo elegante y armonioso.El dossier de prensa de la década de los años 60 describe el esfuerzo realizado en el diseño y la construcción de la carrocería: “Aunque las líneas exteriores ya subrayan que se trata de un vehículo con un carácter especial, más que de un automóvil cuya parte trasera simplemente ha sido modificada o ampliada, un examen más detallado de la estructura uniforme de la carrocería muestra que el diseño ha sido creado como un todo inseparable”.

Una mirada al compartimento trasero revela también un diseño que busca la practicidad y la funcionalidad con un gran atractivo visual. El cuero sintético de color marrón medio confiere al interior una sensasión y un tacto acogedores. El piso recuerda a la madera de caoba fina. De hecho, se trata de «Panolux», como explica el dossier de prensa: una composición de fibras de madera y resina de baquelita. «Garantiza la máxima protección contra arañazos, manchas, desgaste, etc., sin olvidar el toque lujoso que aporta al vehículo». Y más: «El uso de un suelo de madera fabricado con un material tan valioso como «Panolux» es más costoso que la chapa pintada, pero además del aspecto lujoso, ofrece la ventaja de un buen aislamiento acústico». Las tiras cromadas atornilladas con secciones de goma evitan que la carga se deslice. El asiento trasero se puede rebatir para crear una superficie de carga de unos 1,90 metros de largo.

A partir de 1967, al 190 D Universal le siguieron cuatro variantes de la berlina familiar basadas en los modelos 200 D, 200, 230 y 230 S. Las dos primeras estaban propulsadas por motores de cuatro cilindros y las otras dos por motores de seis cilindros. El 230 S Universal tenía un papel especial que desempeñar: estaba asignado a la serie de modelos de lujo W 111 y, con su frente más largo, la sección delantera típica de las berlinas correspondientes con faros rectangulares verticales y suntuosos detalles cromados, era un antecesor de los posteriores familiares de lujo.El vehículo expuesto en el Museo Mercedes-Benz es un 200 D Universal. Tiene un motor de cuatro cilindros con una cilindrada de 1.988 centímetros cúbicos y una potencia de 40 kW (55 CV). Fue entregado de 0 Km cerca de Burdeos, en Francia, y matriculado allí en julio de 1968. Por lo tanto, se fabricó después del facelift de esta serie y cuenta con el ajuste hidroneumático de la suspensión para mayor seguridad y comodidad. Este se adapta automáticamente al peso de la carga.

Entre 1965 y 1968 se fabricaron tan solo 2.754 unidades del primer familiar de Mercedes-Benz. En total, durante los seis años y medio que duró la producción de la serie W 110, salieron de la planta de Sindelfingen 622.453 berlinas y 5.859 chasis con carrocería parcial para ser carrozados fuera de fábrica.

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1 Comentario

  1. Lástima que perdió el parante C tan bien logrado del sedán

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