
55 años atrás, en ocasión del Salón de Ginebra de 1976, se pudo ver el primer esbozo de lo que en las siguientes generaciones serían casi un hábito: una versión convertible sobre esta popular plataforma.
El Opel Kadett C Aero se asentaba sobre la versión berlina de dos puertas, ofreciendo una rara solución de un techo rígido removible que ocupaba la parte superior de los ocupantes de las plazas delanteras y tenía su apoyo sobre el parabrisas y un robusto roll-bar de acero, mientras para la parte posterior la solución era una capota plegable.
Construido en las instalaciones de la carrocera Baur, localizada en Stuttgart, empresa que ofreció soluciones similares sobre otras plataformas conocidas como las de los BMW 2002 y los Serie 3 E21, del Kadett Aero se completaron finalmente 1.244 ejemplares, siempre equipados con el motor de 1,2 litros y 60 caballos acoplado a una caja de 4 velocidades (automática en opción), con frenos delanteros a disco, servofreno, neumáticos radiales 175/70 x 13 pulgadas y las llantas de aleación con un diseño único, pero bien de la época.
Así fue que se produjo, además de en Alemania, en Gran Bretaña (vendido allí como Vauxhall Chevette), Estados Unidos (Chevrolet Chevette y Pontiac T1000), Argentina (Opel K180), Brasil (Chevrolet Chevette), Australia (Holden Gemini), Japón (Isuzu Gemini) o Ecuador (Aymesa Cóndor o Gala) entre otros puntos del planeta.
Fotos: Prensa Opel
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En Uruguay del Chevette supieron haber unos derivados locales, bajo la marca Grumette.
Eran basados en la plataforma y mecánica del Chevette, pero con carrocerías de fibra, ofreciendo versiones que Chevrolet no tenía. Estas eran una versión rural del Chevette, una pick up y un coupé basado en el Gemini japonés
Curiosa soluciòn que tuvo su version brasileira por cuenta de ENVEMO, con algunas licencias ( vidrio trasero basculante ). Acaso Seu Vogel sabe si existe algun sobreviviente ??
Siempre me gustó el Opel K, evidentemente, siendo yo chico, era un auto con línea muy equilibrada (siempre estará la discusión sobre su motor), lamentablemente, la súbita salida de GM de Argentina, le quitó cierto potencial de desarrollo, aunque, década y pico después, su nieto carioca, vino a motorizar a unos cuantos jóvenes. En cuanto al Aero, diría que curioso, simpático, exótico, aunque no lo definiría como hermoso, pero muy interesante el que puede hacerse con una buena unidad