Palmas para el techo y una mascota de carne y hueso

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Chevrolet palmas y perro

Algo novedoso en techos para autos propusieron George R. Waharff, de Old Orchard Beach, estado de Maine y Joseph Fossar, de Florida, EE.UU. En el viaje que realizaron durante los años 1921 y 1922 perdieron parte de su techo de lona, y decidieron suplantarlo con hojas de palma sobre la misma estructura de la capota, solución que parece responder a los propósitos de impermeabilizar, proteger del sol y aislar el habitáculo de las temperaturas extremas.

Como no contaban con mascota de radiador a bordo de su Chevrolet, estos personajes fueron acompañados durante la travesía por Gyp, compañero de aventuras que en el momento de la escala en Washington D.C., en febrero de 1922, llevaba viajando 10.000 millas (16.000 km) recostado sobre el guardabarros delantero, tal como se lo ve en la foto.

Foto: National Photo Company Collection/LOC

1 Comentario, RSS

  1. Gringo Viejo @

    Y llegados a estacionaron…directamente delante del Vaudeville! Respecto al comentario sobre el fiel Gyp, o a la frase le falta una coma o el cierre del paréntesis funge como una coma (Yo no aprobé castellano en la ENET) o el perro hizo, nomas, 16.000 km arriba del guardabarros. Considerando que las vibraciones y barquinazos generalmente terminaban rajando esos guardabarros luego de 5.000km y luego había que “coserlos” con alambre de fardo, ese perro es un héroe.
    Abrazos

    GV

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