
El prototipo C10 de 1956 que se mostró en Porte de Versailles, por ejemplo, fue la encarnación de una visión, la solución de Citroën para la movilidad de cuatro personas más el equipaje: ultraligero, económico y capaz de alcanzar velocidades superiores a los 110 km/h. Para lograr estos objetivos, ideas de vanguardia -como el uso de aluminio para el marco de sección cuadrada, plexiglás para las ventanas que forman parte de las medias puertas, suspensión hidráulica, asientos livianos tejidos, el pequeño motor bicilíndrico de 425 cc y curvas de carrocería diseñadas con fórmulas matemáticas-, permitieron crear una “gota de agua” de tan sólo 382 kg, con un coeficiente aerodinámico récord de 0,258. Con su arquitectura única, el prototipo C10 fue como un OVNI en el panorama automotriz de la época.
A su vez, el Traction Avant fue el primer vehículo de producción equipado con tracción delantera, estructura monocasco, frenos hidráulicos y suspensión independiente en las cuatro ruedas. Lanzado en 1934, presumía del mejor comportamiento dinámico de la época, para deleite de sus pasajeros, lo que le valió el apodo para sus versiones superiores de “Reina del Camino”.
Introducido en 1961, el Ami 6 respondía a las expectativas de la clientela que buscaba una berlina ligera y confortable de menos de 4 metros de largo, con un interior espacioso y un gran baúl. La respuesta de Citroën fue la famosa y revolucionaria línea Z en la parte trasera: la luneta trasera inclinada hacia atrás permitía liberar espacio para el baúl, como se podía apreciar en el ejemplar exhibido, del año 1963.
Con su línea hatchback fluida, esbelta y altamente aerodinámica, sus grandes superficies vidriadas y su luneta trasera cóncava, el CX ha sido reconocido desde 1974 como «el automóvil» de gama alta, con una silueta poco convencional. En el habitáculo, el tablero futurista ha llevado al extremo la ergonomía de los mandos agrupándolos en una «media luna». Con estas características, el CX fue elegido “Auto del Año” en 1975, mientras el modelo que se pudo ver en Rétromobile era un CX Prestige Fase 2 de 1989.
Los equipos de la escuela de ingeniería de Arts et Métiers y de la escuela vocacional de ingeniería automotriz Château d’Épluches tardaron tres años y 50.000 horas de trabajo en reproducir esta magnífica réplica del autochenille «Golden Beetle». Iniciado en junio de 2016 con Citroën como socio histórico, este proyecto fue liderado por la Asociación Des Voitures & des Hommes.
Fotos: Prensa Citroën
- Del prototipo Opel CD al Bitter CD de producción - 11/02/2025
- Rétromobile 2025: celebrando a Adolphe Kégresse - 07/02/2025
- Rétromobile 2025: 130 años de Skoda - 06/02/2025






















0 comentarios