
Como una de las marcas de automóviles más antiguas del mundo que continúa activa, Škoda lleva ya más de 127 años de historia, desde que dos jóvenes emprendedores, el mecánico Václav Laurin y el librero Václav Klement, lanzaran su propio taller de reparación de bicicletas en Mladá Boleslav en 1895. Apenas un año después del lanzamiento de sus propias bicicletas bajo la marca Slavia, en 1899 lanzaron al mercado las primeras motocicletas de diseño propio. Estaban propulsadas por motores de un cilindro, también fabricados por Laurin & Klement, lo que pronto abrió la puerta a una amplia gama de productos. En 1903, el motor bicilíndrico en V de tipo CC se convirtió en unos de los primeros motores producidos en masa del mundo. Ya en 1904, empezó la producción bajo licencia en Alemania con la marca Germania.
Ese mismo año, la joven compañía checa introdujo el CCCC, su primer motor de cuatro cilindros en línea, y amplió su gama de dos ruedas para incluir modelos con motores refrigerados por agua, como el modelo «LW» de un cilindro. Este estaba basado en el más popular modelo «L» y, como ocurría con las otras máquinas refrigeradas por agua, tenía la letra «W» de «Water» en su designación de tipo. Con un desplazamiento de 600 cc, el LW alcanzó una notable velocidad punta de 70 km/h. A pesar de ello, entre 1903 y 1905 sólo se vendieron diez unidades: con su radiador cilíndrico, cuyas aletas cubrían parte del chasis, probablemente era demasiado complicado para los clientes de entonces. A título de comparación, durante el mismo período, 965 clientes optaron por el modelo básico refrigerado por aire.
Sin embargo, la palanca de descompresión ya no bastaba para mover motocicletas más grandes y pesadas, con sidecars, remolques y espacio para pasajeros montados en la parte delantera. Por ello, el equipo de diseño de Václav Laurin desarrolló e instaló una caja de cambios de dos velocidades.
Esta innovación hizo que los prácticos y ágiles vehículos comerciales de L&K fueran muy atractivos para propietarios de pequeños negocios y servicios postales estatales. Hubo toda una gama de motocicletas con sidecares o triciclos, ensamblados a partir de componentes LW originales. Muy pronto, los carteros de Viena utilizaban modelos checos para transportar el correo, y Budapest y Praga no tardaron en seguirles el paso. Un récord notable de esa época muestra lo mucho que los vehículos comerciales de L&K facilitaban la vida de los carteros: el 20 de junio de 1906, el repartidor Kundert logró vaciar 37 buzones de correo de Praga en 58 minutos, algo que, a pie, le hubiera llevado dos horas y media.
El peso sin carga del LW de tres ruedas era de 160 kilogramos; la carga máxima era de 200 kilogramos. Esto significaba que dos pasajeros podían sentarse en la banqueta doble revestida de cuero, que estaba bien protegida de salpicaduras y polvo gracias a los bajos de lámina metálica. En la variante de carga, el compartimento está situado delante del radiador. También era posible atar elementos de equipaje adicionales al armazón tubular que servía de cubierta.
Laurin & Klement mantuvieron el LW en su gama de 1905 a 1911. Hoy en día, probablemente sólo queden tres ejemplares sobrevivientes y un motor por separado. Uno de estos vehículos se encuentra actualmente cedido por el Museo Técnico Nacional de Praga, y puede verse en el Museo Škoda de Mladá Boleslav.
Fotos: Prensa Skoda
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