La verdad es que al ver esta delicada y original insignia trepada al ápice de las fauces del Talbot que cambiaría de manos en el remate de “RM” en Mónaco de mayo pasado, una ráfaga de maldad se apoderó de mi voluntad, y me dieron muchas ganas de incrementar mi colección de chapitas con una pieza de gran valor como este increíble amuleto de vidrio esmerilado con forma de ave.
Las cámaras, el refinado público, y lo bien que quedaba sobre el capot amarillo me hicieron cambiar de opinión, aunque ciertas veces pienso en ella, e imagino cuantos centenares de chapitas de “Ford” me hubieran dado a cambio, en un seco mano a mano…






Fuoripista 21/07/2010 @ 9:46 am
Jefe, me lo sospeché desde un principio… acá hay un claro mensaje antifordista!!
cinturonga 21/07/2010 @ 10:27 am
ufff jodido el pajarito. Como se imaginan la mascota del cinturonga movil?…linda no? pensamos en lo mismo entonces. Mas de uno desearia un reempujoncito de mi furgoncito ante un desperfecto tecnico.
carinhos glandes.
Mariana 21/07/2010 @ 12:59 pm
Lindo–
(solo digo FORD♥ FORD♥ FORD♥ FORD♥ FORD♥ FORD♥FORD♥ FORD♥ FORD♥ FORD♥ FORD♥ FORD♥ FORD♥ FORD♥ FORD♥ FORD♥
FORD♥ FORD♥ FORD♥ FORD♥ FORD♥ FORD♥ FORD♥ FORD♥ FORD♥)
Codatronca 21/07/2010 @ 1:48 pm
Un EEG por ahi, por favor… La lobotomìa y sus secuelas…