Viejo Zuza: el Porsche 356 que volvió a casa

6/Jun/2022

El Porsche 356 cuenta con una legión de seguidores en todo el mundo. En Brasil, no es diferente. Uno de ellos es Maurício Augusto Marx, un paulista de 41 años, que desde los tres ya era uno de los admiradores más jóvenes de la marca Porsche, cuando se convirtió en el “propietario” de un modelo 911 en miniatura. Su padre coleccionó autos sport desde mediados de la década de 1960 hasta 1999.

Cuando cumplió 18 años, Marx recibió de su progenitor la misión de elegir uno de los ejemplares de su colección de autos clásicos y armar su propio proyecto de restauración. “Llevaba coqueteando con el Porsche 356 desde que era un niño, admirando su parte trasera anaranjada en un rincón del galpón. Ya lo había elegido, pero aún no tenía edad para apreciarlo de verdad. Fue amor a primera vista”, dijo Marx. “En 1998 agarré el auto por primera vez. Al año siguiente, con la muerte de mi padre, terminaría asumiendo la responsabilidad de cuidar toda su colección de vehículos, pero nunca perdería mi gran pasión por el Porsche 356”.

El contexto y la relación padre-hijo con Porsche recuerdan la historia de Ferdinand Porsche y su hijo Ferry. “Logré comprar colecciones de diarios y revistas de la década de los años 50 y encontré que mi 356 participó en al menos dos carreras en Brasil”. Una de ellas fue en el autódromo de Interlagos, en 1957, y la otra en una subida de montaña, en Estrada Velha de Santos (en el Parque Estatal Sierra de Mar), en donde ocupó el tercer lugar.La pasión por el 356 es tan grande que Marx lo considera un gran amigo. “Un día, cuando iba a mi taller en el interior de São Paulo, vi un cartel, ‘Chatarrería del Viejo Zuza’, y decidí en ese momento que ese también sería el nombre cariñoso de mi raro Porsche 356”.

Marx dice que, como su padre, siempre valora mucho más la originalidad de los vehículos y por eso evita, en la medida de lo posible, las renovaciones. Dice que nunca ha tenido que hacer ningún trabajo de restauración a su «Viejo Zuza». “Me gusta dejar las cicatrices en el auto, porque así puedo mostrar toda su historia, sobre todo si participó en competencias”.

En 1998, llevó al «Viejo Zuza» a participar del primer encuentro en el Porsche Club Brasil. Desde entonces, también daría el presente en otros concursos, reuniones, viajes y exposiciones. La más reciente requirió un viaje en avión, en marzo, mes de su fabricación, para celebrar el aniversario número 70 del 356 en su Alemania natal.Nada más aterrizar el auto en Múnich, Marx se puso al volante del «Viejo Zuza» para hacer un viaje de 2.500 kilómetros, recorrido que pasó por París, Bruselas y Essen. “Tuvimos algunos imprevistos en el viaje, pero el universo se confabuló y algunos amigos también ayudaron con las soluciones en el camino. Uno de ellos fue un francés que recomendó a un excelente mecánico en París que trabajaba con modelos Porsche y que donó algunas piezas como regalo”, dijo Marx. De Essen, fueron a Gmünd (Austria), para visitar el edificio Reutter, donde se encontraba el pequeño garaje en el que la empresa construyó artesanalmente los primeros autos.

Cuando finalmente llegaron al Museo Porsche de Stuttgart fueron recibidos con una atención muy especial por parte de sus representantes. Incluso hubo un espacio para exponer el auto justo en la entrada del museo durante toda la tarde. No faltaron los curiosos en fotografiar el vehículo en su estado más original. Tenía la bandera de Brasil en el capot, lo que demuestra que el Porsche 356 también flechó corazones y ganó amores lejos de su tierra natal.Desde entonces y por un período de seis meses, «Viejo Zuza» se quedará en las instalaciones de Motorworld, un garaje en Stuttgart que guarda autos de coleccionistas europeos. Marx todavía planea participar con «Viejo Zuza» en otros eventos y «hacer el mayor kilometraje posible, tal vez otros 10.000 kilómetros entre salidas y viajes”. Por lo tanto, no prevé la jubilación a corto plazo del viejo amigo.

El primer automóvil con el nombre de Porsche salió a la calle el 8 de junio de 1948. Fue el modelo 356 Roadster, producido en Gmünd (Austria), propulsado por un motor Volkswagen de cuatro cilindros y 1.1 litros refrigerado por aire. La potencia del motor fue aumentada a 35 CV para el 356, llamado así por el número del proyecto de diseño. Pasó el tiempo y el nombre Porsche se convirtió en sinónimo de autos deportivos y de carreras, como lo soñaron los fundadores de la empresa, Ferdinand Porsche y su hijo Ferdinand Anton Ernst, o simplemente «Ferry». El 356 fue fabricado hasta 1965 y alcanzó un volumen total de ventas superior a las 75.000 unidades.

Fotos: Prensa Porsche

1 Comentario

  1. Yo soy Marxista..!!!
    porque Mauricio es un grande..!!!! tiene una colecciòn impresionante, siempre en evoluciòn

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