
Tanto el furgón L 319 como el Minibus O 319 perfectamente cumplían con las demandas de servicios de asistencia así como comerciantes de todos los sectores. Durante su vida industrial, que se extendió hasta 1968, la serie de modelos 319 -construidas en múltiples variantes- se convirtió en el líder de mercado en su categoría.
Ya en el mes de agosto de 1949, el director general Dr Wilhelm Haspel había escrito «Vehículo de carga pesada de una tonelada métrica con motor Diesel» en la agenda de una reunión de directorio. Identificó que el motor Diesel que utilizaban algunos modelos familiares podía expandirse a otros vehículos de finalidades distintas, como camiones con caja, ambulancias o vehículos de reparto de correo en zonas rurales.

La producción de vehículos rentables es la prioridad siempre, por encima de cualquier especificación. Como resultado, los conjuntos de motores, transmisiones y direcciones fueron aprovechados de la línea de automóviles. La decisión de diseñar el vehículo como un camión COE (Cab Over Engine, cabina sobre el motor), para mejorar el espacio en el habitáculo fue tomada en una etapa temprana del desarrollo. En consecuencia, el furgón cerrado proveía una capacidad de carga de 8,6 metros cúbicos en un largo de apenas 4,80 metros.
65 años atrás, la marca cubría cada uno de los segmentos de la industria del motor excepto las motocicletas. Fue el primer año en que la compañía generó más de un millón de marcos en ganancias. En Estados Unidos, se establecía Daimler-Benz con sus oficinas centrales en Nueva York. Se presentaba en el mercado el 190 SL (W121). El automovilismo atrajo mucha atención a la compañía: Juan Manuel Fangio se coronaba Campeón Mundial de Fórmula 1 con la «Flecha de Plata» W 196. El 300 SLR W 196 S ganó más que algunas carreras de renombre. Con pilotos como Stirling Moss, Peter Collins, Karl Kling o el mismo Fangio detrás del volante, el vehículo también se consagró Campeón Mundial de Autos Sport, aunque también tuvo que superar la tragedia de las 24 Horas de Le Mans. Por donde quiera que se lo mire, fue un año fuerte.
Hasta ese punto, había sido el año con el mayor crecimiento económico en la recientemente establecida República Federal Alemana. El PBI trepaba un 12.1 por ciento y, entre mayo de 1954 y mayo de 1955, el salario promedio del trabajador y la trabajadora de Alemania occidental crecía de 1.65 a 1.76 marcos por hora laboral, lo que era equivalente a un 6 por ciento más de dinero en el bolsillo de las asalariadas y los asalariados. El pueblo alemán podía volver a viajar, e Italia se volvió un destino muy popular para el turismo alemán y las novedosas 319.
A partir del año 1963, el camión con caja también estuvo imponible con una distancia entre ejes de 3,60 metros, que también sembró el campo para nuevas variantes con cabinas de pasajeros o una plataforma de carga de 4 metros de largo. En este punto, la capacidad de carga se incremento de 1,75 a 2 toneladas gracias a los frenos y resortes reforzados. También cambiaba la denominación de los modelos, ya que la variante con motor naftero pasaba a ser conocida como L 407 y el L 405 se convertía en la variante con motor Diesel. Las nuevas denominaciones correspondían con el peso y la potencia: el motor de la primer van de cuatro toneladas generaba 70 caballos mientras que la otra opción de motor llegaba a los 50 HP. Esta nomenclatura se volvió estándar para todos los vehículos comerciales de Mercedes-Benz en las décadas por venir.
Ya en febrero de 1957, entraron en producción versiones adicionales incorporando un motor de ciclo Otto de cuatro cilindros y árbol a la cabeza, el M 121 de 65 HP, que provenía del automóvil 180. Los datos de fábrica especificaban un consumo de 14,2 litros cada 100 km y una velocidad máxima de 95 km/h. Desde el otoño europeo de 1961 en adelante, la potencia del motor alcanzaba los 68 caballos, llegando a los 80 HP para 1965. Las variantes con motor naftero eran populares en necesidades de utilización donde el consumo o la autonomía no tuvieran tanta incidencia y las prestaciones hicieran la diferencia. Por caso, muchos departamentos de bomberos encargaron sus versiones de L 319.
Luego de las estringentes líneas que se podían ver en los vehículos comerciales de la preguerra, los diseñadores de Daimler-Benz desarrollaron una nueva forma para los vehículos COE de la década de los años 50, con algunas similitudes vistas en la línea de autos de turismo. Los L y O 319, así como el minibus O 321 H presentado en 1954, se convirtieron en pioneros en el tema. Durante décadas, esta seña de identidad se convirtió en embajadora para la marca Mercedes-Benz, poniéndole una cara a situaciones cotidianas alrededor de todo el planeta.
Fotos: Prensa Daimler-Benz
- Mille Miglia 2024: ¡largaron! - 11/06/2024
- Greenwich Concours 2024: los Best of Show - 10/06/2024
- IBM 2024: las Bugatti volvieron a conquistar Sicilia - 08/06/2024

































0 comentarios