
José Mármol esquina Constitución. Allí espera como ballena que necesita ser devuelta al mar, este Buick Roadmaster sedán 1951. Espera que alguien lo compre para ponerle mucho amor, porque con un poco de cariño sólo no alcanza… y así algún día volver a brillar. Ojalá los faltantes no sean un problema para que este buque insignia de la Buick vuelva a deslumbrar con su paso.
El auto está en un barrio que de vueltas conoce, donde las utopías no existen, eso ya es un buen augurio. Está en el barrio de Boedo, barrio de tango, cultura, San Lorenzo y, ahora, de Buick.
Fotos: Esteban Ibarra


















Adolfo 24/09/2019 @ 10:13 am
Les cuento que pasé el lunes 23 y ya no estaba. Parece que alguien se va a hacer cargo de esta joya. Saludos.