
Este Renault vintage es la mejor platea desde donde mirar el espectáculo de las escaleras que llevan al cielo y los intrépidos hombres que se trepan a ellas, preparando, allá por comienzos de los años treinta, la iluminación que decorará el corso de Avenida de Mayo y la Plaza del Congreso.
Foto: Archivo General de la Nación




