
Vienen desde los pagos de Martinchico, la porción continental del paisito que queda frente a la Isla Martín García. Un velorio los obligó este domingo a poner en marcha la noble Austin A40 camioneta (los uruguayos se me enojan con la palabra “chatita”, que es un argentinismo), y aprovechando el “paseo” decidieron pasar la tarde en la costanera de Playa Seré, en Carmelo.
Antonio Negro y Edilve Rossi, el 83 y ella 77, llevan toda una vida juntos. Ellos y el Austin también. No les aguanta una ronda de mate ni terminar con una solita de tantas porciones de torta sin que se vean rodeados por los ojos, las lenguas y los oídos de los curiosos a los que le cuentan la historia del vehículo, y la de ellos, por siempre ligada a la zona y al trabajo en el campo.

Este fin de semana que viene prometieron volver a abandonar las plantaciones de tomate y de boñato de su chacra para acercarse una vez más a Carmelo y participar del encuentro de autos antiguos en homenaje a los 200 años de la fundación de la ciudad.
¡Vayan aprontando las sillas, el mate y los bizcochos que se armó el desfile!



















Güilbeis @
Ese A40 no hay que restaurarlo nunca.
Que bueno que está el tupper. Era membrillo no? Ud. Le entró Speratti?
Los rp! Siempre me olvido el captcha. Para qué es?
José Luis Zampa @
Qué lindos! Qué lindas fotos! Nunca son suficientes. Uno se queda con ganas de más y más. Gracias.
Rodolfo Batista @
Fenómenos!!
Javier M @
Ahhh!!! La Austina vieja!!!
Esa camioneta con la Jules Rimet vale su peso en oro.
Bien dicho, estos ejemplares no se deben tocar, la reparación de siempre, mantenimiento y niente piú.
La de historias que deben tener Doña Edilve y Don Antonio con ella cargada de cajones cruzando cañadas o saliendo al camino bajo temporales de agosto.
Salú!
Camioneta, dícese del vehículo con caja para fines utilitarios.
Chatita, calzado femenino bajo y sin taco.
Boñato, boniato, moñato o muñato, use lo que quiera que da lo mismo.