
Este Lamborghini Countach LP 400 S se produjo hace cuarenta y cinco años, en noviembre de 1979. Con un color exterior Nero (negro) e interior Senape (mostaza), fue enviado al entonces concesionario SEA de Roma y, desde allí, lo más probable es que se vendiera directamente en EE.UU. El vehículo llegó hasta el estado de Florida y acabó en manos de un amigo del director de la película, lo que explica que fuese elegido para iniciar la leyenda que le llevó a hacerse un hueco en la historia del cine en Estados Unidos.
Como «maquillaje escénico», se lo equipó de un alerón y dos faros en la trompa, un spoiler adicional, tres antenas y 12 tubos de escape en la parte trasera, junto con dos instrumentos suplementarios falsos delante del asiento del pasajero. Una vez finalizado el rodaje, el Countach fue devuelto a su legítimo propietario, pero no se desprendió de esas transformaciones únicas. En 2009, el auto encontró un nuevo dueño, Jeff Ippoliti, un entusiasta originario de Nueva York que ahora vive en Florida y que, de niño, cuando vio la escena inicial de la película en 1981, nunca imaginó que algún día sería dueño del mismo bólido que lo había hecho soñar a través de la pantalla. «Desde siempre me gustaron mucho los autos», recuerda Ippoliti, «pero durante el estreno de la película fue la primera vez que pude ver y oír el Countach en movimiento, ¡y me cautivó! No lo vi en persona por primera vez hasta veintiséis años después, y tardé otros dieciocho meses de negociaciones hasta conseguir llevármelo a casa«.
Entre las escenas más memorables está la persecución policial inicial de tres minutos, en la que el motor de 12 cilindros con carburadores del Countach se incorporó a la banda sonora. También durante el inicio de la película hay una escena en la que el Countach se detiene bruscamente y la acompañante sale del interior para pintar con spray una «X» en una señal de tráfico. Estas escenas se convirtieron en una referencia legendaria para los amantes de los autos, tanto que pasaron a formar parte de la cultura estadounidense y consiguieron que el Countach se convirtiera en uno de los pocos autos ingresados al registro de la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos.
Cualquier objeto fruto del ingenio humano puede registrarse para que todo el conocimiento relacionado con él quede archivado y disponible, así como protegido para las generaciones futuras, en una de las instituciones más respetadas y tradicionales de los Estados Unidos de América. Para ello, sin embargo, primero debe ser reconocido como un objeto de extraordinaria importancia para la historia, la sociedad y la tradición gringa. Una vez obtenido este reconocimiento -al día de hoy, algo más de 30 automóviles lo han logrado-, todo el material vinculado a ese vehículo en concreto, desde el diseño de construcción hasta las fotos, desde los documentos originales hasta los que relatan su historia, se conservan y archivan en las salas de la Biblioteca del Congreso. El Countach LP 400 S de la película fue considerado merecedor de este honor y se convirtió en el trigésimo auto en recibirlo en 2021, año en que se celebró el 40º aniversario de la película.
A la pregunta de si alguna vez habrían esperado que la película alcanzara el estatus legendario que hoy la rodea, ambas respondieron: «Nunca, ni por un segundo, y no sólo nosotras. Nadie durante el rodaje habría esperado este éxito increíble y duradero». «No me di cuenta del éxito de la película hasta que la gente empezó a pedirme autógrafos. Todavía sucede hoy», continúa Barbeau, «a pesar de mi éxito como actriz en películas de terror y de interpretar a Gatúbela en la película de Batman, la gente me pide sobre todo autografiar fotos o miniaturas del Countach». «A mí también me resulta imposible recordar cuántas veces he firmado una foto o una maqueta del Countach», añadió Buckman.
A la pregunta de cómo creen que ha influido esta película en la cultura y la sociedad estadounidenses, Barbeau respondió: «Todo el mundo la conoce. Y todo el mundo conoce este Lamborghini». «No sólo eso. Todo el mundo conoce también a las dos chicas del Lamborghini. Estamos unidas a este papel», añadió Buckman.
La reunión de los tres protagonistas de la película motivó a Alessandro Farmeschi, director de Posventa de Lamborghini a resumir su historia y la del auto de película: «Cuando trabajaba para Lamborghini en Estados Unidos tuve la oportunidad de conocer este Countach LP 400 S y su extraordinaria historia. Es un auto que encendió la pasión por la marca Lamborghini y por el modelo Countach en muchos jóvenes entusiastas que, cuando crecieron, se acercaron a nosotros como clientes de nuestra marca y de nuestros productos. Aunque sus especificaciones no son exactamente las mismas que cuando salió de fábrica, no cabe duda de que es históricamente importante para Automobili Lamborghini y, como certifica su entrada en la Biblioteca del Congreso, para la cultura automotriz y de toda una nación. Como parte de Lamborghini, sólo podemos sentirnos orgullosos y nos complace celebrar su 45º aniversario reuniendo el auto con su inolvidable tripulación en la película del Cannonball».
Fotos: Prensa Lamborghini

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Muy buena historia, habrá que ver nuevamente «Cannonball Run».