El Citroën DS salió de un frasco

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Sala della verifica finitura a Javel
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LE DS 19 CHE NACQUERO NEL BARATTOLO (6)

Proyectar, fabricar y comercializar autos tan revolucionarios como el Citroën DS puede llegar a ser una auténtica proeza industrial. El desarrollo del primer DS se inició en 1938, bajo las órdenes del mismo equipo que se había encargado del Traction Avant, pero con una dirección general nueva al mando de la compañía. En 1935, los nuevos propietarios de la marca encargaron a Pierre-Jules Boulanger la dirección de la empresa y el reto de sacar adelante algunos de los sueños de su fundador.

La nueva dirección implantó numerosos cambios: menos publicidad y mucha más discreción, hasta el punto de que la palabra clave, a partir de entonces, sería “secreto”. La “maison du mystère” (casa del misterio) como se rebautizó a la firma francesa, cerró todas sus puertas, compró un gran terreno cercado donde realizar las pruebas de los prototipos y llegó a prohibir el intercambio de información entre los diferentes equipos.

El Centro de Proyectos (que incluía el departamento de diseño liderado por Flaminio Bertoni) se reagrupó en París, en el centro, en la rue du Théâtre. Todo era tan reservado que incluso los propios técnicos tenían restricciones de acceso a algunos de los laboratorios, y allí dentro todo funcionaba como compartimientos estancos.

Compie 50 anni il progetto della nuova plancia delle DS_La plancia di bordo delle prime DS (1955-1960)

El asunto se profundizó en el año 1952, cuando un periódico francés publicó dibujos técnicos increíblemente precisos de los motores seis cilindros que hasta ese momento estaban en fase de desarrollo.

El desarrollo del DS prosiguió durante nada menos que diecisiete años, incluidos los de la Segunda Guerra Mundial que no se desaprovecharon: las pruebas y el desarrollo continuaron, siempre en secreto, lejos de París, en la pista de La Ferté-Vidame y en sus alrededores.

Todo se estudió en la mesa de trabajo, se probó en los laboratorios y en algunos prototipos camuflados, pero sólo un hombre conocía el DS 19 a fondo: André Lefebvre, el ingeniero jefe. Para el resto de los ingenieros, el auto era un misterio. Y ya no hablemos de los operarios que, en teoría, se encargarían de construirlo.

Mientras el asunto se tratara de diseñar o realizar cada una de las partes, la cosa marchaba. La dificultad llegó el día en que fue necesario ver la máquina completa. ¡Faltaba poco para la presentación, fijada para el 5 de octubre de 1955, y no existía aún un sólo DS19!

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La increíble lista de innovaciones que iban del tablero en nylon en una sola pieza a las manijas de seguridad, de las suspensiones a la dirección y la transmisión servoasistida, o los detalles tales como las formas de las salidas de ventilación no estaban ni siquiera patentadas, por el temor de que alguien externo al proyecto pudiese ver por anticipado algunas de sus soluciones en las oficinas de patentes.

Para preservar el secreto del nuevo buque insignia de Citroën, se decidió que los primeros 32 ejemplares necesarios para la presentación en el Salón de París y para las pruebas en ruta no se construyeran en la línea de montaje, y fueran los propios ingenieros, de forma manual, quienes los armarían.

En la histórica fábrica del Quai de Javel se vació una parte del almacén, que se aisló a través de una pared muy alta de MDF, y en la que se instaló vigilancia en la puerta: nadie podía entrar. Fue en aquel momento y en ese sector bautizado como “El Frasco”, que los técnicos que lo habían desarrollado pudieron, por primera vez, en el año 1955, ver el automóvil completo.

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LE DS 19 CHE NACQUERO NEL BARATTOLO

Allí, trabajando día y noche, fue construida aquella primera serie de DS 19, con piezas que entraban en carros cubiertos de lonas y operarios que sólo podían llegar hasta la puerta externa, donde debían dejar los carros en manos de los proyectistas: Bertoni, el diseñador, junto a su asistente Dargent se ocupaban de las carrocerías; Andre Lefebvre junto a Magès de los chasis y la hidráulica; Walter Becchia junto a Sainturat de que los motores quedaran prontos en sus puestos.

La revista “Paris Match” fue la única autorizada a entrar en “Le Bocal” y tomar algunas fotografías para el reportaje que saldría publicado el 5 de octubre, día de la presentación. En la portada de aquella edición, “La Diosa” aparecía junto a su madrina italiana: Gina Lollobrigida.

Aquel lote de autos armados a mano se utilizaron para promoción, para pruebas y para préstamos a la prensa, ninguno de ellos salió a la venta. Recién en noviembre de 1956 la línea de montaje consiguió funcionar a pleno para satisfacer la demanda de uno de los autos más revolucionarios y “secretos” de la historia.

Fotos: Prensa DS

La sagoma della DS19 Prestige

Sala della verifica finitura a Javel

Linea di montaggio a Javel_2

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LE DS 19 CHE NACQUERO NEL BARATTOLO (5)

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5 Comentarios, RSS

  1. “Traction Avant” que auto por Dios, que auto. El amor por un DS sucede o no sucede, pero leer como fue gestado y los detalles es muy interesante. Como me gustaría que me guste un DS.

  2. Adolfo @

    Más secreto que el ApoloXII, je.

  3. A mi gusto, el gran trío del double chevrón, tractión, 2cv y DS, cada uno con demasiadas genialidades juntas

  4. Alvaro @

    Siempre fué espectacular el DS !!!…pero sin bandas blancas …

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