Carl Benz y la Benzina

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Mercedes-Benz Niederlassung Mannheim, „Ponton“-Limousine an der Tankstelle. 

Mercedes-Benz company-owned sales and service outlet in Mannheim, “Ponton” saloon at the filling station.
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Ya conocemos la propuesta “33 Extras” con la que los visitantes al Museo Mercedes-Benz de Stuttgart pueden profundizar en distintos aspectos de la cultura del automóvil, como ya mostramos con los sombreros femeninos o el autocine.

El número 4 de los “33 Extras” de esta curaduría versa sobre el elixir que permite a la gran mayoría de los automóviles desplazarse: el combustible.

Revolución: Cuando Carl Benz inventó el automóvil en 1886, revolucionó la movilidad. Luego de varios experimentos, se decidió por el petróleo liviano como combustible para su motor de cuatro tiempos. Con al menos 1 caballo de potencia, le permitía acelerar al triciclo Benz Patent-Motorwagen hasta unos considerables 16 km/h. El carburador de aquel vehículo también fungía como tanque de combustible

Coraje: En 1888, Bertha, la esposa de Carl Benz realizó el primer viaje en automóvil de la historia mundial, desde Mannheim a Pforzheim. Esta misión plena de coraje la convirtió en una verdadera pionera que sabía como planificar esta travesía campo traviesa. Incluyendo el reabastecimiento. Después de todo, las estaciones de servicio eran aún una utopía. En cambio, Bertha se detuvo en la farmacia de Wiesloch y compró una botella de vidrio de Ligroin, como era llamado el petróleo a fines del siglo XIX. La destilación liviana del petróleo crudo era utilizado como agente limpiador por entonces y al día de hoy es conocido como un solvente para limpieza. Esto hizo que la farmacia fuese la primera “estación de servicio” de la historia.

Nombre: El hecho de que el término en alemán para el combustible para motores utilizado actualmente es “Benzin” no tiene nada que ver con el apellido familiar Benz. La palabra deriva del termino benzoin. “Benzin” ha sido conocido como un derivado de la producción petrolera extraído del crudo desde mediados del siglo XIX. La similitud entre la palabra “Benzin” con el nombre Benz fue coincidencia pura. Sin embargo, no fue el mismo caso con el “diesel oil”: su nombre se debe a Rudolf Diesel, el inventor del motor de compresión-ignición. La imagen muestra el negocio de ventas y servicio propiedad de Mercedes-Benz, que funcionaba como taller y estación de carga de combustible en Lindenstrasse 51, en Stuttgart.

Red: El abastecimiento de energía para la movilidad requiere estructuras claras. Redes muy comunicadas son ideales para esto. Cadenas de estaciones de servicio por todo el país europeo se desarrollaron desde la década de los años 20 en adelante y suplantaron la provisión realizada por almacenes, hoteles y, más que nada, a través de garajes. En la foto, un camión cisterna Mercedes-Benz LS 338 de la petrolera Aral descarga en una estación de servicio en el año 1960.

Self-Service: Hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XX, en Europa un empleado cargaba los vehículos con combustible. Los conductores europeos y norteamericanos usualmente lo deben hacer por sus propios medios. Tan natural es en algunos países manejar el surtidor de combustible como lo será conectar el cable de electricidad en los autos eléctricos que posiblemente dominen el futuro.

Fotos: Prensa Daimler-Benz

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